El mensaje de Leo a Jorge 🙏❤️
“Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más.
Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?”
🔵🔴🇨🇴 ¡BARCELONA SE UNE A LA AYUDA PARA COLOMBIA!
El FC Barcelona y su Fundación iniciaron una campaña extraordinaria para apoyar a los afectados por el terremoto que golpeó a Colombia.
El club realizó una aportación inicial de 100.000 euros para contribuir a la respuesta humanitaria en las zonas afectadas. 🙏❤️
#FutboleroGol
Todo nuestro apoyo y solidaridad con el pueblo colombiano tras el terremoto. Mucha fuerza para las personas afectadas, sus familias y los equipos de emergencia que están trabajando allí 💛💙❤️
😳🇪🇬 Hossam Hassan, DT de Egipto:
"Diré lo que pienso sin importar las consecuencias, este fue un partido amañado y todo el mundo lo vio.
Y quiero decir una cosa más, si quieren tanto que Argentina gane, ¿por qué llaman a todos a venir y participar?
Todo es cuestión de marketing y dinero. Ellos quieren que Messi sea campeón del mundo, siga en carrera en el torneo".
Cuando haya terminado la tempestad, fíjate quién sigue a tu lado, quién preguntó cómo estabas o si necesitabas algo. Revisa bien el teléfono para dejar claro quién llamó, quién escribió y quién no. Así sabrás quiénes dijeron que estarían contigo en las malas y lo cumplieron.
Queridos, estos momentos de adversidad siempre actúan como un filtro, porque revelan la verdadera naturaleza de nuestras relaciones. Los tiempos difíciles son un espejo que no miente y muestra claramente quiénes valoran nuestra compañía y bienestar a pesar de estar mal. No es solo una cuestión de recordar quién estuvo físicamente presente, sino quién te brindó su apoyo emocional genuino, quién extendió una mano cuando tu mundo parecía desmoronarse.
No podemos olvidar que la amistad y la lealtad son piedras angulares de la vida, pero, a menudo, estas cualidades se proclaman con facilidad, aunque solo se comprueban en los momentos de adversidad. Es muy fácil declararse amigo y estar presente en momentos de alegría y celebración. Sin embargo, el verdadero testamento de la amistad se manifiesta cuando todo va mal, cuando la presencia y el apoyo requieren más que solo palabras.
#danielhabif
JOSÉ EN LA CÁRCEL
No hay ventanas. No hay calendario. No hay reloj.
Solo oscuridad. Y tiempo… demasiado tiempo.
José no sabe cuántos años lleva allí.
La humedad se ha comido parte de sus huesos.
La injusticia le roe el alma.
Y, aun así… no maldice. No renuncia.
Sus manos, que soñaron coronas, ahora lavan platos de barro.
Sus pies, que caminaron con túnica de colores, pisan lodo.
Sus ojos, que vieron estrellas inclinarse, ahora ven barrotes.
¿Dónde están los sueños?
¿Dónde está Dios?
¿Dónde quedó la promesa?
Silencio.
Pero hay algo que ni la prisión puede encerrar: su fe.
Cada mañana, José se levanta.
Hace lo que nadie quiere hacer. Ayuda a quien nadie quiere ayudar.
Se gana el respeto. Se gana la confianza.
Se gana su lugar… aun sin ver salida.
Y un día, sin aviso, sin señal, sin explicación…
la puerta se abre.
No con ruido.
No con juicio.
Con una frase que cambia todo:
—El faraón te llama.
La oscuridad no dura para siempre.
Y cuando Dios decide sacarte del pozo, no te pone donde estabas…
te pone donde soñaste.
José sale de la prisión directo al palacio.
Sin transición. Sin aviso. Sin pasaporte.
Porque cuando llega el tiempo de Dios, los años de espera se convierten en escalones.
Y los sueños que parecían muertos… resucitan más vivos que nunca.
La cárcel fue el vientre.
El dolor, la semilla.
Y el silencio… la antesala del rugido.
Porque cuando Dios te forma en secreto, es porque te piensa exponer en grande.
Y cuando te esconde… es porque te está preparando.
José se limpia el rostro.
No tiene ropa digna. No huele bien. No parece un líder.
Pero el cielo ya lo ha nombrado.
En los pasillos del palacio, nadie sabe quién es ese hebreo desaliñado que camina con pasos firmes.
Nadie ve el horno del que viene.
Nadie sospecha que dentro de él habita una visión que sobrevivió a la traición, al olvido, a la injusticia.
El faraón lo mira.
Los magos han fallado.
Los sabios ahora son necios.
Y ese muchacho que viene de una celda… habla con una autoridad que no se aprende en libros ni se compra con oro.
José no interpreta sueños. Los revela.
Porque no habla desde el orgullo, sino desde la cicatriz.
El faraón se pone de pie.
Y, en un solo acto, le da el anillo, el segundo trono, la autoridad.
Egipto entero se inclina ante el que ayer lavaba platos.
Dios no solo restauró su historia: la amplificó.
Ya no es esclavo.
Ya no es prisionero.
Ahora es administrador de la abundancia, protector de naciones, salvador de su familia.
Porque Dios no olvida lo que promete.
Solo lo cocina a fuego lento.
Y cada lágrima que José derramó en la oscuridad fue recogida por el cielo para regar la cosecha que hoy comienza a brotar.
Ahora entiende.
Ahora ve.
Ahora sabe: que la túnica que perdió… no era el final.
Era apenas la costura de su propósito.
Y tú, que ves esto desde tu propia cárcel…
desde tu pozo, tu espera…
recuerda esto:
La cárcel no es tu tumba, es tu taller.
Y el dolor que hoy te parte… es el cincel de Dios esculpiendo tu destino.
Cuando llegue tu día, no necesitarás explicaciones.
Solo ponte de pie.
Y cruza la puerta.
Porque lo que viene, no lo detiene ni faraón.
#danielhabif