Una buena mujer no se olvida Nunca.
Ni con una, ni con 10, ni el tiempo, ni el licor...
Pero lo entienden tarde, cuando ya la hicieron sufrir, cuando ya no hacen parte de su vida, cuando ya no los quieren, y cuando ya no hay nada que hacer ni ella quiere que hagas nada.
Pensé que estaba mejorando, y honestamente lo hice, pero ahora estoy acostado en la cama tratando de averiguar que me pasa y por qué nunca soy suficiente.
Todavía estoy sanando. No me refiero solo a sanar de relaciones tóxicas o desamores. Me estoy curando de los errores que cometí, de mis problemas familiares, de amistades, de fallarme a mí mismo, de decepciones, de expectativas que no pude alcanzar.