Un hombre enamorado es pendejo, pero uno enamorado sin carro y después de que le pidan un “espacio” es la persona más infeliz y pendeja
Yo soy ese ahorita
Como brasileña y viendo todo desde afuera, me impresiona muchísimo la fe que tiene la afición de Tigres. Y eso no es solo de hoy, es de siempre: creen fielmente en su equipo; hasta el más pesimista encuentra razones para creer en la victoria. Esa fe es verdaderamente admirable.