Los macacos muestran afecto a sus crías con abrazos, caricias y besos. Estudios científicos han demostrado que las mamás macacas interactúan de forma muy parecida a los humanos: usan gestos exagerados, cambian el tono de voz y besan a sus bebés
La llamada "alergia a la humedad" es en realidad una reacción alérgica a los ácaros del polvo y a los hongos del moho, los cuales se multiplican descontroladamente en ambientes con una humedad relativa alta. Los ácaros microscópicos tienen restos biológicos flotan en el aire.
✨ Disfrutemos juntos de estas increíbles auroras australes que nos comparten desde @SMN_Belgrano
📹 Gracias Brian Lara Gomez y Daniel Alejandro Coro por las imágenes
Un mecánico Argentino estaba boludeando con los empleados
Se le ocurrió una idea
Y termino creando un dispositivo para ayudar a las mujeres en el parto
Es el avance mas grande en la materia desde 1950
Un niño se dibujó a sí mismo durmiendo en la cama entre mamá y papá y lo etiquetó como "seguro".
En Japón, esta disposición exacta para dormir tiene un nombre. La llaman "el río". La madre es una orilla. El padre es la otra. El niño entre ellos es el agua. Aproximadamente el 70% de las madres japonesas duermen así con sus hijos, a veces hasta la adolescencia. El modelo occidental de poner a un niño solo en su propio dormitorio tiene apenas 200 años. Durante la mayor parte de la historia humana, en la mayoría de las culturas que aún están vivas hoy, los niños dormían al lado de sus padres.
James McKenna dirige el Laboratorio de Sueño Conductual Madre-Bebé en Notre Dame. Pasó décadas observando qué sucede cuando los padres y los niños comparten una cama. Los cuerpos se sincronizan. Los ritmos cardíacos se alinean con el del padre, la respiración cae en el mismo ritmo, y por la mañana incluso las etapas del sueño han empezado a coincidir. El cuerpo del padre, en palabras de McKenna, actúa como una especie de cable de puente biológico para el del niño.
En 2013, investigadores en los Países Bajos siguieron a 193 bebés durante el primer año de vida. Midieron el cortisol, la principal hormona del estrés del cerebro. Los bebés que habían pasado más semanas durmiendo juntos en los primeros seis meses produjeron menos cortisol bajo estrés a los 12 meses. Dormir cerca de un padre había recableado el sistema de estrés del niño para que fuera más calmado bajo presión.
Dentro del cerebro del niño por la noche, la amígdala, la alarma del miedo, se vuelve más sensible a medida que el cuerpo se cansa. La oscuridad lo empeora. Un artículo de 2021 en PLoS One de investigadores australianos mostró que la luz suprime directamente la actividad de la amígdala. Luces apagadas, alarma más fuerte. Todo el cerebro está cableado para leer "solo en una habitación oscura" como una amenaza.
Ahora agrega el cuerpo de un padre a esa cama. El sistema nervioso del niño lee cuerpo cálido, respiración cercana, olor familiar. La alarma de amenaza baja el volumen. Dos padres a cada lado la bajan el doble. El dibujo es el cerebro del niño calculando la seguridad máxima: estoy rodeado de las personas que me mantienen vivo, y nada puede alcanzarme sin pasar por ellas primero.
La disposición en este dibujo es lo que la mayor parte de la historia humana llamó "dormir". Dormir al niño solo en otra habitación es una invención occidental de 200 años que olvidamos que era una invención. Cada niño que alguna vez ha entrado de puntillas a tu habitación a las 3 de la mañana y se ha arrastrado al medio de la cama solo está tratando de redibujar la imagen.
A una perra le diagnosticaron depresión tras sufrir un aborto espontáneo, y los veterinarios decidieron que trabajar con niños en una escuela local le vendría bien. Nunca ha sido más feliz ❤️
Una leona blanca llamada Sirona, rechazó a sus cachorros recién nacidos. El parque usó a una perra pastor alemán, llamada Sandra, como madre sustituta y ella de inmediato los aceptó como si se trataran de sus bebés; los cuida, los baña y amamanta.
Hazel, una perrita callejera, dio a luz a sus cachorros en un refugio improvisado dentro de un edificio abandonado. Agradecida, se los presenta al humano que le dio cobijo, mostrando lo orgullosa y feliz que está como mamá. ❤️
La famosa mosca que muerde es el jejen ( mas viejo q la escsrapela)
el barigüí (también conocida como mosca negra o jején).
A diferencia del mosquito común, este insecto no pica, sino que muerde y lacera la piel con pequeñas garras o mandíbulas para alimentarse de sangre.
Se dejan inyectar botox, metacrilato, ácido hialurónico por especialistas en energía cósmica.
Toman preparados proteicos supervisados por el que vende las mancuernas del gimnasio.
Pero cuestionan las vacunas que erradicaron enfermedades mortales como el sarampión y la viruela.
Ezeiza #Explosión#Ahora
Índice de Calidad del Aire (ICA): 130, clasificado como naranja según la escala internacional. Esto significa que las personas con afecciones respiratorias, adultos mayores, niños y embarazadas pueden experimentar efectos adversos al exponerse al aire exterior en esa zona.
El contaminante principal es el PM2.5, en concentración de 47.1 µg/m³. El PM2.5 son partículas finas de menos de 2.5 micrones de diámetro, asociadas a incendios, explosiones químicas, polución industrial y emisiones, y representan un riesgo elevado para la salud pulmonar y cardiovascular.
Cuando mi abuela paterna me enseñó a tejer, yo tenía apenas 6 años
Los viernes a la tarde me pasaba a buscar a la salida del colegio junto a mi abuelo, un criollo pintón, y me llevaban a su casa, en Glew
Vivían en una quinta con muchos frutales, una casa que olía siempre a dulce casero, y muchos malvones y alegrías del hogar en macetas
A la nochecita, el silencio sólo se cortaba cada tanto, muy cada tanto, por el sonido del tren, que no era eléctrico aún...
En la puerta habia una acequia, y mi abuelo se sentaba conmigo a ver las ranas y las luciérnagas, "bichitos de luz" los llamábamos
Un día mi abuela abrió su armario en el cuartito de costura y desplegó un ante mi un mundo maravilloso
Ovillos, agujas, revistas Burda traidas desde Europa y heredadas de su mamá, mi bisabuela Francisca
Mi abuela creía que me estaba enseñando a tejer, pero en realidad me estaba dando una lección que me acompañaría toda mi vida:
Aprendí que la paciencia también se aprende, punto por punto
Aprendí que los errores no se esconden, se deshacen y se vuelve a empezar cuantas veces sea necesario
Aprendí que tejer no es sólo hacer algo bonito, es aprender a no rendirse ante los obstáculos
Y aprendí lo que es la gratitud, porque quien te enseña a tejer, te está enseñando a tener calma en la vida