Tanto México como Ecuador son países conformados por poblaciones mestizas, indígenas y cholas. Pero es fascinante esa obsesión y casi fanatismo de muchos mexicanos por la blanquitud. Viven obsesionados con querer ser una especie de gringos de segunda mano.
Un europeo o un gringo jamás entenderán por qué un ecuatoriano festeje que Paraguay pase a octavos o de que Colombia le gane a Portugal. Mañana nos mataremos con México y tres días después será como si no hubiera pasado nada.
me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad