Hasta nuevo aviso, yo confío en esta plantilla. La temporada pasada terminé cansado y desilusionado, pero he vuelto con ganas renovadas.
He dejado atrás la idea que tenía de cada jugador y voy a darles una oportunidad. Porque ahora son los mismos, sí, pero son de Mou.
Y cuando un jugador es de Mou, puede convertirse en algo diferente. Y no hablo de fútbol, sino de “otra cosa”, de aquello que mencionaba un tal Zinedine Zidane.
Genera la ocasión más clara del partido que falla Mbappé (dos veces).
Provoca un penalti en el ultimo minuto que falla Mbappé.
¿Adivináis a quién de los dos echa la culpa de la derrota el madridismo casposo?
Exacto.
🚨 Raúl Asencio has been sentenced for drunk driving in Gran Canaria, last August.
He registered an alcohol level nearly four times higher than the amount allowed. @canarias7
Vinicius ante Malaga
- 4 pases clave (1º en el partido, incluyendo la asistencia)
- 3 regates exitosos (3º en el partido)
- 8 recuperaciones (solo Camavinga con 9 tuvo mas en el Madrid)
Naíf: dícese del sujeto ingenuo, inocente y desconfiado.
Diomande apenas ha jugado unos minutos con el Madrid y ya tenemos un diagnóstico de Mourinho.
Todavía no hemos visto su versión con maldad. La versión confiada, descarada y que sabe cuándo hacer daño.
Tiempo al tiempo.
Es cierto que Vini no está al nivel de Mbappé o Bellingham ahora mismo, pero lo más importante para mí es que está empezando a conectar con ellos.
A veces la posición de extremo es muy injusta con el jugador. Se te pide encarar al lateral constantemente, pero cuando lo intentas y pierdes el balón, la sensación es que has tomado una mala decisión.
Estoy convencido de que el momento de Vinicius llegará. Cuando eres ese tipo de extremo, solo necesitas superar al rival una o dos veces para cambiar un partido.
Y Vini sigue teniendo esa capacidad.
Cuando Mourinho hablaba de que quería una plantilla corta, muchos madridistas se le echaron al cuello. Pero ya estamos empezando a ver lo que realmente significaba.
Una plantilla corta no significa tener menos recursos, sino tener jugadores que saben que van a ser importantes.
Más minutos, más continuidad y, sobre todo, un vestuario en el que nadie está descontento porque sabe que va a tener su oportunidad.
Y cuando llega el momento de quedarse fuera, es más fácil que exista comprensión entre los propios jugadores. Todos saben que forman parte del plan.
Una plantilla corta también puede ser una plantilla más enchufada.