@INS0MNI4Cx_ ──── es nuestro sitio.
lo que no era mentira. tomó, entonces, un par de minutos para admirar cada seña de su rostro antes de asentir.
──── vamos. hécate nos espera.
y con ello, el cambio de aires. definitivamente, lo suyo no era lo sagrado. de ninguna manera.
──── pues nada, bienvenidos.
quiso dar un paso por delante y al hacerlo, el piso crujió. bajo su suela había una pluma dorada y junto a ella, otras más.
salió de su ensimismamiento, palpando a tientas el mango de la daga que augustine le entregó como amuleto y miró de reojo a los herederos de phobos, deimos y hermes para anunciar su llegada. podía ver frente a él los primeros restos del templo, »