Este es el rostro del hijo de puta que mató a Edith en un edificio en Ciudad de México. Era el vigilante del lugar. La atacó con un desarmador múltiples ocasiones hasta quitarle la vida, desconectó las cámaras del edificio, lavó la zona del crimen con cloro y escondió el cuerpo de Edith junto a la basura esperando que los recolectores no se dieran cuenta y se la llevaran junto con la demás basura.
Él mismo confesó pasó a pasó lo que hizo. Que se conozca su rostro en todo el país y que nunca más vuelva a tener paz. Que sufra todos los días de su miserable y asquerosa vida.