Permítanse sentir.
Permítanse llorar.
Permítanse emocionarse.
Permítanse gritar de alegría.
Permítanse sentir esperanza y optimismo.
Permítanse conmoverse con los rostros de la gente.
Por todos nuestros muertos, nuestros desaparecidos, nuestros viejos.
Lo merecemos.
Petro saludando a los Nadie, a los del pueblo, a sus electores, a los que confiamos en el y en su partido, lo es todo, es historia, es esperanza, es Colombia.