El indio y los redondos no van a tener jamás explicación. Porque es el mate con mamá, la juntada con amigos, el abrazo de tu viejo o la buena noticia en el estudio o laburo.
Es un conjunto de todo eso y vamos a llevarlo eternamente en nosotros.
Yo tengo el don de hacerme querer, a donde vaya siempre se encariñan conmigo y le doy gracias a Dios por esa virtud, se siente bien saber que siempre dejo una huella en cada corazón y que si me voy, sé que me van a extrañar.