Trazo vuelo delicado
sobre nubes de algodón
Un atardecer en juego
salpicado de neón
Suspiras leve marchitado
te arropo en nido de mirlo
Te miro inexacta serena
comprendo el destino
Dame tu mano caminemos juntos selva hogareña sutil desplazo del beso en el alma
Después del corazón roto,
recogí los huevos y regresé
a la cabaña
El estómago llamando
a mi boca
Dormí a la niña y al chucho
y mi cuerpo a las rocas
Mar, eché mi cuerpo a tus rocas.