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🇫🇷🆚🇪🇸 (46-82)
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Sí, chicas.... ¡Podéis decirlo bien alto!
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@realMaalouf The United Nations? Silent.
Women’s Rights Organizations? Silent.
Greta Thunberg? Silent.
When basic human rights are stripped away, silence is complicity. What will it take to get the world's attention?
#AfghanGirlsVoice#EducationForAll#AfghanWomen
🧵 CEUTA MI VIVENCIA Como permite esto el Gobierno
Llevo varios días en Ceuta. No voy a hablar de lo que he leído ni de lo que me cuentan desde un despacho.
ESTOY AQUÍ y quiero contar lo que estoy viviendo y viendo en primera persona como una ciudadana más.
Abro hilo. ⬇️
EL CONTRASTE EN LA POLÍTICA FRONTERIZA DEL GOBIERNO: CONTROLES A VIAJEROS DE ITALIA MIENTRAS CRECE LA POLÉMICA POR CEUTA. ¿HAY UN DOBLE RASERO?
La decisión del Gobierno de establecer controles fronterizos temporales a los pasajeros procedentes de Italia ha reabierto el debate sobre los criterios utilizados por el Ejecutivo español para reforzar sus fronteras. ¿Muy contundente con Italia y muy laxo con Marruecos?
La medida llega después de que el Gobierno de Giorgia Meloni mantuviera los controles fronterizos con España y coincide con la polémica generada por la reciente presión migratoria sobre Ceuta.
Dos situaciones diferentes desde el punto de vista jurídico y operativo, pero que plantean una cuestión política inevitable: por qué el Ejecutivo considera necesario reforzar de manera inmediata determinados controles sobre viajeros procedentes de un país de la Unión Europea mientras recibe críticas por la respuesta desplegada en la frontera exterior de Ceuta. Es decir a lo que parece es rápido de contundente para instalar controles en un sitio pero no lo es tanto para instalar controles en otro
El contraste resulta especialmente relevante porque demuestra que el Estado dispone de mecanismos para establecer controles extraordinarios cuando considera que las circunstancias lo justifican.
La cuestión, por tanto, no es únicamente si España tiene capacidad para reforzar una frontera... sino cuándo decide hacerlo, con qué medios y conforme a qué criterios.
En el caso de Ceuta, la actuación del Ministerio del Interior está siendo objeto de controversia ( utilizó ese eufemismo para ser educada y suave) por la gestión del perímetro del Tarajal, por las medidas adoptadas ante la llegada de migrantes y por la respuesta ofrecida ante las advertencias previas sobre un posible incremento de la presión fronteriza.
Si se confirma que existieron alertas de los servicios de inteligencia que no se tradujeron en un refuerzo preventivo suficiente, ( aunque parece que ya está bastante confirmado) el Gobierno deberá explicar qué valoración hizo de esas informaciones y por qué optó por el dispositivo finalmente desplegado.
También resulta necesario aclarar cuáles fueron exactamente las instrucciones impartidas a los agentes destinados en la frontera.
Hablar de una supuesta “directriz de pasividad” exige disponer del documento o de fuentes oficiales que acrediten su contenido; pero, si existieron órdenes que limitaron determinadas actuaciones policiales, corresponde al Ministerio del Interior explicar su alcance y fundamento. Marlaska hasta ahora no ha sido precisamente taxativo y claro en sus declaraciones.
El debate no debería reducirse a afirmar que ambas fronteras son equivalentes, porque no lo son. Italia forma parte del espacio Schengen y Ceuta constituye una frontera exterior sometida a un marco jurídico y operativo diferente.
Precisamente por eso, la comparación relevante está en la capacidad de reacción política y administrativa del Gobierno ante dos situaciones que considera excepcionales.
La rapidez con la que el Ejecutivo ha establecido controles para los viajeros procedentes de Italia contrasta con las críticas que está recibiendo por su gestión de la presión migratoria en Ceuta.
Más allá de las interpretaciones partidistas, el Gobierno debería explicar públicamente qué riesgos justifican cada dispositivo, qué información tenía previamente, qué instrucciones recibieron los agentes y por qué se adoptaron medidas diferentes en cada caso.
Son esas respuestas (y no las descalificaciones, horóscomodines de fascistas hoy solidarios a los que nos tienen acostumbrados) las que permitirían determinar si existe realmente un doble criterio en la política fronteriza española.
🔴¿Y si hubiera sido en Ceuta?🔴
¿Y si un día os despertáis y descubrís que un grupo de terroristas ha cruzado la frontera de Ceuta? Que han entrado en las casas, asesinado familias, violado y mutilado a mujeres, y se han llevado cientos de españoles como rehenes a Marruecos.
¿Qué exigiríamos al gobierno de España? ¿Contención y “proporcionalidad”… o que hiciera todo lo necesario para rescatar a los rehenes y destruir a quienes lo permitieron?
Y ahora imaginad que, mientras aún estamos enterrando a nuestros muertos, desde otro país empiezan a justificar a los terroristas, a apoyarles y a acusar a España de “genocidio” en cuanto responde.
¿Cómo nos sentiríamos?
Eso es exactamente lo que sintieron muchos israelíes el 7 de octubre al ver la reacción de la política, los medios y parte de la opinión pública española.
No hace falta estar de acuerdo con todas las decisiones de Israel para entender su dolor. La empatía también consiste en imaginarnos cómo reaccionaríamos nosotros si el horror hubiera llamado a nuestra propia puerta.
Ni la Muralla China, ni la Línea Mannerheim, ni el Muro de Adriano, ni la Línea Sigfrido, ni las Murallas de Constantinopla estuvieron a la altura defensiva del «Muro Marlaska».
¡Ceuta será inexpugnable y la nación española indestructible!
P. D. Lo mejor es la música de fondo.
Georgia Meloni lo tiene claro y no tiene miedo de decirlo en voz alta e incluso en español!
🇮🇹🔥🇪🇺
Por lo pronto, Italia mantiene la suspensión temporal de la aplicación de Schengen respecto de España, lo que significa que ha reintroducido controles a determinados viajeros, especialmente a ciudadanos de países no pertenecientes a la UE que llegan desde España por vía aérea o marítima.
En determinados casos, los viajeros no pueden ingresar a Italia asi tengan pasaportes comunitarios españoles.
Ceuta, el espejo de Sánchez
La crisis de Ceuta ha descubierto toda nuestra miseria en política exterior. Sánchez lo ha logrado, ya está solo ante el espejo. Trump, que entiende las cosas sencillas, apoya a Marruecos y le felicita con entusiasmo. Netanyahu observa la gravísima crisis de Ceuta divertido y sorprendido por la incapacidad del gobierno de Sánchez para defender a sus conciudadanos y a su territorio. Veintidós países europeos muestran su disgusto por la regularización de inmigrantes y la ocupación temporal de Ceuta, pidiendo un consejo europeo de urgencia.
No hay duda de que todo se paga y en política exterior el pago es doble. Sánchez pretendía que saliera gratis su rechazo al esfuerzo económico mancomunado de la OTAN. Alguien muy característico del gobierno que padecemos llegó a decir que los misiles rusos tardarían mucho en llegar a Madrid... ¿y ahora este gobierno les pide solidaridad?
Sánchez creyó que la regulación caótica de inmigrantes no sería reprochable por parte de los socios europeos mientras la inmensa mayoría está reforzando sus fronteras. En su infinita ignorancia en política exterior creía que podía manipular a las cancillerías igual que lo hace con sus compatriotas. Durante un tiempo lo consiguió, pero eso ya dejó de pasar.
Pero además hemos ido contracorriente a la hora de establecer posición sobre el expansionismo chino, hasta el punto que debemos esperar para saber, con más información, si en algún momento hemos pretendido ser el caballo de Troya chino en la Unión. Tampoco se puede olvidar que somos el apoyo seguro (y sin contrapartidas para España) de todos los populismos de América del Sur, que afortunadamente están empezando a desaparecer.
Todo, el narcisismo de un ignorante, la irresponsabilidad de un gobierno, el sectarismo ideológico, estilo Varoufakis, pero sin moto, nos ha llevado a esta situación de aislamiento. Pero adquiere tinte de tragedia cuando algunas de esas decisiones estuvieron impulsadas por oscuros intereses económicos de algunos de los protagonistas de esa estrategia de cambio. De Venezuela empezamos a saber algo. Tal vez nos cueste más ver el dinero y la influencia en el caso marroquí… Pero no lo duden: queda mucho para confirmamos que para la izquierda de los ricos, a la ideología siempre le acompaña el dinero.
WHY CEUTA IS EVERY BIT AS SPANISH AS CÁDIZ OR OVIEDO (or even more so)
Where Does Its Sovereignty Come From? Does Morocco Have a Legitimate Claim?
Let’s begin with the dates. Ceuta entered the Iberian sphere on August 21, 1415, when King John I of Portugal captured the city alongside his sons, including Prince Henry the Navigator, in the campaign that is often regarded as the beginning of European overseas expansion. In 1580, with the union of the Portuguese and Spanish crowns under Philip II, Ceuta became part of the Spanish Monarchy, just like Lisbon and Porto. That might have been the end of the story in 1640, when Portugal revolted under the House of Braganza and regained its independence.
Here’s the interesting part: Ceuta was the only territory in the entire Portuguese Empire that chose to remain with Spain. It was neither conquered nor occupied by a Spanish army. Rather, it was Ceuta’s own garrison and inhabitants who pledged their allegiance to Philip IV. That act of loyalty earned the city the title “Most Faithful” (Fidelísima), which still appears on its coat of arms.
The Treaty of Lisbon (1668)—the very treaty in which Spain recognized Portugal’s independence—made this exception explicit. All Portuguese possessions reverted to Portugal except Ceuta, which remained under Spanish sovereignty, as it had already been for twenty-eight years by its own choice. Even today, Ceuta’s flag preserves this heritage: it is the black-and-white gyronny banner of Lisbon with the Portuguese quinas at its center, a reminder of the city’s origins flying over a Spanish city.
No other city in Spain can claim quite the same distinction: to be Spanish because it consciously chose to be, a decision documented in writing, backed by six centuries of continuous Iberian history.
Now let’s look across the Strait.
The Alaouite dynasty, which still reigns in Morocco today, came to power when Moulay Rashid entered Fez in 1666—two years before the Treaty of Lisbon. In other words, Spain’s sovereignty over Ceuta is as old as the Moroccan state that now claims it, while the Iberian presence in the city predates that state by roughly two and a half centuries.
The Alaouites also tried repeatedly to take the city by force. Sultan Moulay Ismail besieged Ceuta beginning in 1694, maintaining the siege—with interruptions—until 1727, a total of thirty-three years, often cited as one of the longest sieges in history. Yet the city never fell.
The historical fact is straightforward: the dynasty that claims Ceuta today has never governed it for a single day in its history. When Morocco gained independence in 1956, Ceuta had already been under formal Spanish sovereignty for 288 years, and had enjoyed 541 consecutive years of Iberian rule.
That is why Ceuta was never part of the Spanish Protectorate of Morocco (1912–1956). Its status as Spanish territory predated the protectorate and was explicitly excluded from it. It is also why Ceuta does not appear on the United Nations list of Non-Self-Governing Territories awaiting decolonization.
Gibraltar DOES appear on that list. The comparison that Rabat frequently makes does not withstand scrutiny when the legal histories are examined side by side. Gibraltar was seized from Spain during a war and ceded to Britain under the Treaty of Utrecht (1713). Ceuta, by contrast, passed from Portugal to Spain through dynastic union, the voluntary loyalty of its inhabitants, and a treaty between the two crowns—at a time when the modern Moroccan state did not yet exist.
That leaves geography, arguably Rabat’s strongest argument. ⬇️
Sánchez, entre Waterloo y Rabat
Soy un europeísta convencido. Ningún país europeo tiene futuro fuera de la UE. Me considero un español sin complejos. Algunos, no pocos, me llamarían españolista y no sólo los nacionalistas.
Creo en España. Sé que lo que hemos hecho en el pasado reciente lo podemos volver a hacer. Pero con la situación provocada por la debilidad y cobardía del gobierno de Sánchez, no puedo criticar la decisión de la primera ministra italiana. Yo también pediría la suspensión del espacio Schengen si otro país de la Unión tuviera el comportamiento de Sánchez.
Siento decir esto porque los españoles no lo merecemos. Soportamos esa mezcla extraña de soberbia y de banalidad, de atrevimiento y cobardía, de pusilanimidad y resistencia, de irresponsabilidad y de fanfarronería que recordaremos como una pesadilla.
Sánchez por necesidad personal se arrodilla ante Puigdemont y por temor a Marruecos. Y además no tenemos amigos, no es posible llamar a EE.UU o Israel, únicos países capaces de influir en el reino alauita y nuestros socios desconfían de una política personalista sin rumbo ni dirección.