Los hombres llaman “incómodos” a los preservativos. Las mujeres sangran, tienen calambres, vomitan, lloran, pasan por embarazos, partos, cicatrices y hasta pueden morir. Y aun así, cuando deciden no tener hijos, las llaman egoístas.
Los hombres no quieren condones.
Los hombres no quieren vasectomía.
Los hombres no quieren aborto.
Los hombres no quieren criar hijos.
Los hombres no quieren pagar manutención.
Lo único que quieren es acceso ilimitado al cuerpo de la mujer y no asumir ni la mínima responsabilidad por ello.