Estoy enchufadísimo con la final, pero echando la vista atrás 16 años he de reconocer que esas semanas finales de mundial fueron mucho más intensas para mí por el hecho de pillarme siendo un adolescente de vacaciones que no tenía nada más en la cabeza.
A los que sigáis siendo estudiantes y me estéis leyendo, saboread cada segundo hasta el final del partido y ojalá bien entrada la madrugada. Con los años esto se sigue disfrutando, pero en una marcha menos.
🇦🇷🇪🇸 Respecto a las emociones y su control, recordemos que España tuvo que albergar la última final de la Libertadores entre equipos argentinos porque ellos no fueron capaces de alcanzar una forma civilizada de hacerlo.
Que no os engañen los argentinos.
Hasta que Messi no ganó la copa América en 2021 era ODIADO en Argentina. ODIADO.
Lo repudiaban y no lo querían en la selección. Hasta el punto de que tuvo que retirarse de la selección por el acoso masivo que tenía
Ahora lo tratan como un Dios pero es todo falso y gracias a los títulos. En España siempre tuvo mucho más apoyo y reconocimiento.
La cosa es que el año pasado había un entrenador y un equipo consolidado, este año vamos un poco a ciegas con Anselmi (por desconocimiento) y en el recuerdo está el año del centenario que todavía duele. Es normal que haya nervios, aunque se confíe ciegamente.
Si de verdad pensáis que este grupo de futbolistas nos van a fallar, no habéis entendido nada.
Si os atrevéis, mirad a los ojos a Rodri, a Olmo, a Oyarzabal, a Luis de la Fuente, a Laporte… y decidles que no confiáis en ellos. Hacedlo si sois capaces.