España podrá tener millones de cosas malas, pero ningún otro país del mundo tiene el arte autóctono del “cuñadismo”. Una destreza al alcance de muy pocos. Hilo de los mejores momentos habidos y por haber:
Este señor que yace en el suelo se llama Robert Walser.
Acaba de morir y lo que aún no sabe es que su nombre pasará a posteridad.
No por su muerte, sino por su segunda vida.
Hoy, en #berlinespobreperosexi: Los #Mikrogramme de Robert Walser