Un día te levantas y te das cuentas que lo más importante es estar en paz, que no pasa nada si nadie te escribe, estas tranquila, sin complicarse, sin forzar nada sin aceptar menos y sin pensar que el mundo se está acabado por otra persona, disfrutas estar sin estar alerta.
Me marcó porque lo sentí de verdad… pero no siempre sentir es suficiente. A veces, por más que quieras, no puedes hacer que alguien se quede cuando ya decidió irse.