La diferencia es que absolutamente nadie está defendiendo a Abalos o a Koldo pese a la dureza de las penas.
Ellos si, ellos están defendiendo a las claras a un chorizo que se va con nuestra pasta a darse la vida padre.
Porque es “patriota” y “español”.
La gente no tiene memoria. En el peor momento de Galicia cd morían jóvenes por la droga, Feijóo se iba en el yate de Dorado. De qué cojones de decencia nos habla?.
Es curioso que hace apenas un mes Aldama pidiera ayuda a Feijóo y a Abascal, y que hoy la Justicia le deje en libertad y le perdone los 3,7 M€ que cobró en comisiones.
Une los puntos y el dibujo aparece solo.
Así, a lo bruto:
-Petición fiscal a Ábalos: 24 años.
-Sentencia: 24 años.
-Petidición fiscal a Rato: 63 años.
-Sentencia: 4 años y 9 meses.
Esto va bien, mientras la gente no se entere...
Lo público pone los recursos y los medios y Quirón se lleva la pasta.
Es un escándalo como Ayuso está deteriorando la sanidad pública para enriquecer a Quirón y por ende a su novio.
No olvidaros: la sentencia del Supremo recoge íntegramente lo que pidió Feijoo para Aldama: que no entrara en la cárcel. Esto te da una idea de la influencia que tiene el PP en el Supremo.
A @nosoloviernes2, Marc Biarnés, le han intentado tumbar la cuenta.
Este es el vídeo sobre la “no condena” a Víctor de Aldama que les ha molestado tanto 👇
La decisión del juez Santiago Pedraz de retirarme la condición de personado en la investigación sobre el montaje de la policía durante el gobierno del PP de Mariano Rajoy, plantea una paradoja. Si se aparta del caso a quien era el objetivo de la operación, ¿qué queda entonces?
Lo que se investiga no es un simple rumor ni una campaña de desprestigio, sino una maniobra de guerra sucia destinada a fabricar pruebas falsas y destruir políticamente a un adversario, a unas ideas. Y aquí reside el absurdo: sin víctima, no hay delito. Si se expulsa del procedimiento a quien sufrió el montaje, el caso corre el riesgo de quedarse sin objeto y las cloacas, una vez más, de salir indemnes.
Pero esta historia nunca ha sido sobre mí. Lo que está en juego que tipo de democracia tenemos, que ideas están permitidas y cuales no, esto va de los policias infiltrados en movimientos sociales, de la criminalización del sindicalismo combativo como las seis de la suiza, del antifascismo como los seis de Zaragoza. Este caso no es una anomalía sino que muestra los limites de una democracia de baja intensidad en donde ni el leve cuestionamiento de los privilegios de los que mandan esta permitido.
Por eso toca seguir, hasta quebrar el muro de su impunidad