Son feministas hasta que Bad Bunny les baila pegado.
Son socialistas hasta que descubren lo cómoda que es volar en primera clase.
Son ecologistas hasta que toca un fin de semana en yate o un vuelo a las Maldivas.
Son tolerantes hasta que se enteran de que votas a la derecha.
Son pacifistas hasta que alguien discrepa de ellos.
Son partidarios de la libertad de expresión hasta que escuchan algo que no les gusta.
Son antielitistas hasta que los invitan a un reservado VIP.
Son ciudadanos del mundo hasta que les toca tenerlos de vecino.
Son partidarios de repartir la riqueza hasta que les toca repartir la suya.
Nunca, nuncota, nuncototota se disculpen con los ofendiditos.
No les compren sus falsos pudores y su pseudo superioridad moral.
No buscan la virtud. Su único objetivo es humillarlos. No se les sometan.
No les den el control de su alma.
Sus acciones son amores.
Nunca dejen que un enemigo los defina.
No se les hinquen si no quieren ser sus perritas para siempre.
No contribuyan a una sociedad inquisidora del humor ni de las palabras.
No le den autoridad moral a los voceros oficiosos de las «buenas costumbres».
No dejen que sean los comisarios quienes definan los límites de la libertad.
No le presten vida artificial al wokeismo.
No decepcionen a la gente que ven ustedes líderes en contra de todos los autoritarismos, de los cuales los de la pureza moral e ideológica siempre han sido los peores.
Mexicans are really serious about their “Buenos Días” vs. “Buenas Tardes.”
As soon as midday passes, if you say “Buenos Días,” they will NOT let it slide and will correct you on the spot.
However, the line is a bit blurrier when it comes to when you’re supposed to say “Buenas Noches.”
I never quite understood that one.
Los bancos te prestan más dinero cuando ya eres rico.
Eres más atractivo cuando ya estás felizmente casado.
La gente te ayuda más cuando ya no necesitas ayuda.
La riqueza atrae más riqueza.
Es curioso como funciona la vida.