Familia, ya pasó el Super Bowl.
Hubo espectáculo, polémica y distracciones.
Ahora volvamos a lo verdaderamente importante.
El caso Jeffrey Epstein no es entretenimiento.
Es un asunto gravísimo que involucra abuso, poder, encubrimiento y redes de trata y corrupción internacional.
La pregunta es clara:
¿En qué estatus están los archivos?
¿Quiénes han sido llamados a declarar?
¿Quiénes están siendo investigados?
¿Habrá consecuencias reales o todo quedará en silencio?
No se trata de teorías ni de linchamientos mediáticos.
Se trata de justicia.
Se trata de proteger a los niños.
Se trata de que nadie esté por encima de la ley.
Si existen pruebas, que se presenten.
Si hay culpables, que paguen.
Si hubo encubrimiento, que también se castigue.
Sin importar partidos.
Sin importar apellidos.
Sin importar el poder.
La justicia no puede ser selectiva.
Los niños no están a la venta.
No se tocan.
No se rentan.
La verdad no puede enterrarse.
Sound of Freedom.
Hay personas que nunca van a saber cuánto las quise, cuánto las extrañé, las lloré, las soñé, las necesité, las esperé y cuánto amor y vida me costó dejarlas ir.