Sobre lo ocurrido en el Monumental, se debe tener pruebas contundentes para sancionar. Además de confirmar árbitro y comisario, pero ninguno habría escuchado nada. No pueden basarse en un dicho. Sería muy peligroso para la seguridad jurídica y del sistema de justicia deportiva.
No es la solución final, pero al menos el delincuente va pensarla 2 veces y si no, pues que sufra un verdadero infierno en lo que le quede de vida. Miremos el caso del Salvador.
Se necesita cambiar muchas cosas, empezando por los penales. Una cárcel no puede ser un patio de colegio en hora de recreo. El reo tiene que estar encerrado y sentir realmente que es un castigo vivir el encarcelamiento.