🚂 Nació entre obreros y ferrocarriles. Se hizo popular.
Conquistó América y el Mundo. Y terminó siendo el más grande de todos.
EL GLORIOSO PEÑAROL.
28 de setiembre de 1891, 135 años.
En estas horas vivimos situaciones que duelen. A cualquier hincha de Peñarol le cuesta aceptar lo que pasó en el Campeón del Siglo. A mí también.
Como candidato, podría elegir sacar provecho político de esto, no lo voy a hacer. Tampoco lo hice después de la derrota clásica. Preferí callar, porque nunca voy a usar un mal momento de Peñarol para buscar ventaja electoral. Cuando Peñarol pierde, nadie que quiera de verdad al club gana nada, al contrario el dolor y la "bronca" es la de todo hincha bien nacido. Pero, eso no significa mirar para otro lado. Significa tener claro que Peñarol necesita recuperar algo que es esencial, autoridad institucional.
La enorme mayoría de los hinchas vamos al estadio a alentar, a disfrutar, a acompañar. Esa mayoría no podemos terminar pagando por lo que hacen unos pocos. La Institución tiene la obligación de hacerse cargo de lo que ocurre bajo su responsabilidad. No alcanza con comunicados cuando el problema ya explotó.
Hace falta prevención, controles, coordinación con las autoridades, tecnología, protocolos claros y, sobre todo, conducción. Conducir también es tomar decisiones difíciles, incluso cuando incomodan. Esto es parte, también, de un proyecto que URGENTE el club necesita y del que habrá que hacerse cargo.
No voy a señalar personas ni acusar a nadie. Eso le corresponde a la Justicia y a los organismos competentes. Pero sí voy a decir algo con total claridad, Peñarol está por encima de cualquier grupo, sector, dirigente o interés particular.
El club tiene que proteger a sus socios/as e hinchas, garantizar seguridad y convivencia, asegurar que el Campeón del Siglo sea un lugar donde podamos ir a ver a Peñarol sin miedo ni incertidumbre.
La grandeza de Peñarol no se defiende solo cuando ganamos. También se defiende cuando toca asumir, decidir y sostener el rumbo en los momentos difíciles.
Noticias muy tristes y muy duras las que llegan. Uno quiere creer que es mentira pero lamentablemente parece que es verdad. La vida es muy injusta y un accidente se nos llevó a Gaspi. No tengo palabras.
QEPD, Gaspi. Fuerzas a todos sus familiares. 😔