Leí algo que se me quedó grabado: estamos hechos de tango.
El tango manda sufrir primero, amar después, partir al final. 2014 fue sufrir. 2022 fue amar con el corazón a fuego vivo, la gloria. Hoy es partir. Duele, pero se bailó con el alma.
Y quién nos quita lo bailado.
Este año decidimos decirle que especialmente este regalo venía de parte de mamá y papá 🥺 y todavía al final me dice “esto costó muy caro te puedo dar todos mis ahorros”