Muchos odiaban Otro Rollo; otros lo esperábamos cada martes. El monólogo de Adal a veces daba para hablar toda la semana; otras, se ponían insoportables de lo mamones.
Pero doce años al aire… es un chingo.
No todos los cambios importantes de tu vida empiezan con una buena noticia.
A veces empiezan con una decisión difícil o esa sensación de que algo que antes te hacía feliz ya no encaja contigo.
Con ecos del Pasolini de Teorema (1968) inicia Free at Heart (2025): el adolescente misterioso Kolja irrumpe en la vida de la familia de Sebastian, que vive en un pueblo alemán.
La anécdota del filme de Max Hegewald salió de una nota de periódico que informaba de un caso de incesto en Alemania. En las noticias, un hombre y una mujer; en el cine, dos adolescentes que al principio desconocen que son hermanos, se enamoran. Esto, por supuesto, pone a prueba los tabúes, los prejuicios y las leyes. ¿Sobre qué descansa la idea de la familia? ¿Hay forma de frenar el amor? ¿Qué es lo prohibido? Son preguntas que lanza Hegewald.
La estirpe de Free at Heart resume el mejor cine europeo. Hay ecos de Sandra (1965) de Visconti, otra historia de incesto, y del Chabrol de provincias que sabía muy bien los matices tremebundos de la frase “pueblo chico, infierno grande”.
Hay perversión en Free at Heart, también una sentida historia de amor y sobre todo un asombroso desempeño de sus actores, Linus Moog y Aurel Klug, extraordinarios en su capacidad para expresar con silencio –y también a grito abierto– su amor, frustración y dolor.
Un filme valioso, con una sensibilidad piadosa. Free at Heart ganó el premio Mariposa en el @MixFilmFest, también estuvo en el @FICM y ayer, en la CDMX, lo proyectó el @GI_Mexiko.
NO REST FOR THE WICKED (2026)💀💀💀 Encantador romance gótico basado en la novela corta 'Manor' (1884), melancólico relato folk pescador que juega con la idea del amor maldito entre dos hombres en un entorno religioso y de condiciones áridas de las Feore. Rodada con todo lujo en paisajes marítimos, este BROKEBACK ISLAND encaja la leyenda del revenant en un entorno de niebla, humedad y superstición, aunque se toma demasiado tiempo en empezar a despertar en el fantástico.
Su propuesta de leyenda y oscuridad es un tanto falta de colmillo, dejando que el aspecto trágico de la historia tome el timón, a veces pareciéndose un poco al típico drama sobrenatural para abuelas. Su parte final es la más inquietante, a la vez que bella, aunque llega cuando más pesa el exceso de duración y de que quizá si se hubiera contado como un episodio de alguna antológia sobre terror queer marcaría diferencias. No obstante, Pilou Asbæk está excelente en este nuevo salto de calidad para el subgénero, junto a LEVITICUS, para este año #Sitges2026