@BitterToblerone — acomodó sus lentes sobre el puente de su nariz —.
Una victoria es una victoria, no menosprecies tu juego. — esa pincelada rosa en sus mejillas —. Y, sé que te gustan.
@xtomatolover agitando la mano frente al rostro con tal de desaparecer los rastros de un pasado que le perseguía silencioso—.
Antonio, qué sorpresa. — No atinó a agregar más.
No sabía que tan bueno era que apareciera de la nada, solo comprendía que debía inhabilitar su olfato
@BitterToblerone —Espetó, alzando esa que yacía en su brazo y tan solo pellizcaba con jugueteo su mejilla. Incluso su expresión se volvió una que eran contadas las veces que se lucía. Un guiño leve, una sonrisa pequeña y la lengua que asomaba con intención de continuar provocando al rubio,
@BitterToblerone dio un paso en su dirección, alzando el rostro para enfrentar las consecuencias de lo que fuera que pasara—.
¿O qué?... —no era un tono agresivo, pero si era firme—.
@BitterToblerone —tuvo un leve sobresalto en su lugar, percibiendo que su corazón también se agitaba junto con sus nervios. Sus amatistas miraban atentamente esas esmeraldas que lucían turbadas y escuchar la advertencia logró hacerlo entrecerrar ligero los ojos.
@BitterToblerone —notar que se alejaba solo llamó su atención, relajando su postura y negando un par de veces con la cabeza, su aroma a acacia se pronunció delicadamente.
dio un paso en si dirección y acercó la mano con cuidado hasta posarla sobre esa que cubría la nariz—.
Te ahogarás, idiot...
@BitterToblerone —sentía que sus orejas se estaban quemando de la vergüenza, no entendía porque no le había alejado al primer momento de percibir su espacio invadido, pero Zach también olía diferente.
¿Hacer, qué? ¿De qué hablas?... —su voz fue baja y tan sólo apartó la mirada—. Tú te acercaste.
ᅠᅠᅠᅠ˖ • ˖۪ @BitterToblerone
— Había conseguido un par de bolsas de chocolates en descuento, recordaba que hace algunos años, el suizo le había mencionado que para fechas posteriores de San Valentín, estarían rematadas y no se equivocó.
Inhaló profundamente, sintiendo como tiraba un poco de humo imaginario por las orejas y se regañaba a sí mismo en alemán. Pronto en un impulso que había creído imaginario, tocó 3 veces el timbre del su hogar —.