RESPALDAMOS A CARABINEROS DE CHILE, PERO NO TOLERAMOS A QUIENES MIRAN PARA EL LADO FRENTE A LAS MAFIAS DE LA PLAZA DE ARMAS
Como ciudadanos de bien y personas de trabajo, nuestro compromiso siempre ha sido uno solo: apoyar con fuerza y convicción a Carabineros de Chile en su lucha diaria contra el crimen organizado y la delincuencia. Respetamos el uniforme verde oliva, valoramos a los funcionarios que arriesgan su vida por la patria y defendemos a la institución.
Precisamente por ese respeto, NO vamos a tolerar, amparar ni normalizar a funcionarios que actúan como si fueran cómplices o protectores de quienes destruyen nuestros barrios.
En la Plaza de Armas de Santiago operan mafias territoriales a plena luz del día: microtráfico, explotación de la prostitución callejera y comercio ilegal desatado. Sin embargo, en vez de aplicar el rigor de la ley contra esos focos evidentes de incivilidad y delito, vemos cómo algunos uniformados invierten las prioridades y persiguen al ciudadano decente.
El caso del funcionario Cabo 2° M. GUERRA T., de la 1ª Comisaría de Santiago, es una muestra inaceptable de esta distorsión:
Justificó la molestia y agresiones verbales de quienes ejercen el comercio sexual contra personas que transitan pacíficamente por la plaza.
No se trata de desconocer la facultad de realizar un control de identidad, el cual perfectamente pudo haberse efectuado al final, tras escuchar y atender con criterio la exposición del ciudadano; el problema de fondo es que utilizó el control de forma reactiva e inmediata con el único objetivo de ANULARLO, intimidarlo y frenar su labor comunicacional en el acto.
Condicionó el diálogo institucional a que se apagara la cámara («no estamos en una entrevista... para de grabar y le converso») y admitió descaradamente que aplicó el control «para saber con quién estoy hablando yo», convirtiendo una herramienta de seguridad pública en un mecanismo personal de censura.
Un mensaje claro, preciso y categórico:
A Carabineros de Chile se le apoya y se le respeta en su labor legal; pero a los funcionarios negligentes, arbitrarios o que se prestan para resguardar la impunidad de las mafias callejeras acorralando al ciudadano honesto, se les denuncia con nombre, apellido y placa.
El Casco Histórico se recupera combatiendo a los delincuentes, no anulando a la gente de bien.
@Carabdechi @minsegpublicacl