Después de ir a gritarle a una Cifuentes en la UCI, a Villacís de 9 meses, a Pons y Soraya y sus hijos, de repente ahora llega lo intolerable. La autoridad justita para juzgar moralmente a TPM y el miedo lógico de un hijo de (E.) viendo que la gente se ha cansado de las castas.