Lo único que parece estar cumpliendo Abelardo es su promesa de hacer show. Si así empieza un personero, queda claro que el protagonismo pesa más que las soluciones.
Es absurdo pretender una posesión en una guarnición militar del Cauca sin dimensionar la logística y los graves problemas de seguridad que enfrenta esa región.
Algunos periodistas dicen ser independientes, pero cambian de criterio según quién gobierne. Si con Duque era "presidente hasta el último día", con Petro debería ser igual. La coherencia también se exige al periodismo.
La elección de la Presidencia del Senado dejó una lección clara: en política no existen amigos permanentes, solo intereses permanentes. Hoy quedó en evidencia que los votos responden a cálculos políticos, no a discursos.
El 20 de julio el Senado luce lleno por la instalación del Congreso. El verdadero reto es que esa asistencia no sea solo para la foto, sino la norma durante todo el periodo legislativo.
Le quitaron la curul afro a Óscar Benavides con una interpretación que pasa por encima del espíritu de la Constitución y de la decisión de los votantes.
Agro Ingreso Seguro.
Yidispolítica.
Parapolítica.
Odebrecht.
Centros Poblados.
Pooom... vuelven los mismos corruptos de siempre. Lo máximo de Colombia. 💥
Con Petro fue un reciclador; ahora con Abelardo, un vendedor de panela.
Al final, los políticos terminan haciendo lo mismo: convierten historias de ciudadanos en símbolos políticos. Cambian los nombres, pero las estrategias siguen siendo las mismas.
En los puentes festivos vale la pena revisar qué está pasando en los accesos a Bogotá. No es normal que el mayor cuello de botella siga siendo Soacha mientras, al entrar a la ciudad, la movilidad mejora. Terminar las obras cuanto antes debe ser una prioridad.
Si Abelardo de la Espriella logra mejorar la seguridad, fortalecer la salud y combatir la corrupción, podría consolidar la confianza de los ciudadanos y abrir el camino para futuros gobiernos de derecha.
Reconozco esta derrota electoral a pesar del estrecho margen de menos del 1% de diferencia. El país votó y eligió. Reconozco como nuevo presidente al señor Abelardo de la Espriella.
A él le deseo mucha sabiduría para gobernar un país dividido en dos. Será un reto enorme y espero que esté a la altura del cargo por el bien de Colombia. No ganó de manera contundente y mucho menos aplastante. Más del 50% del país no votó por su propuesta (sumando votos de Cepeda y votos en blanco) y eso debe tenerlo en cuenta a la hora de ocupar La Casa de Nariño. Tendrá que respetarnos, oírnos y dejar de perseguirnos.
Le pido respeto y garantías para los colombianos que le haremos oposición. No más listas en donde nos acusa de cometer delitos sin aportar ni media prueba. No más amenazas recurriendo a potencias extranjeras para que nos aplasten. Respeto por el periodismo y por quienes ejercen esa función de mantenernos informardos. Los periodistas deben incomodar y a todos los políticos nos corresponde respetarlos y garantizarles que puedan ejercer su oficio libremente y sin temor. Aquí tenemos que caber todos sin odiarnos, sin aniquilarnos y sin pretender amordazar al contradictor.
Los demócratas, y yo soy uno de ellos, acatamos siempre la voluntad de la mayoría por pequeñita que sea la diferencia. Así que hoy admito que perdimos, pero me siento muy orgulloso de lo logrado. Crecimos un montón y lo hicimos de manera limpia y austera.
Progresistas: ¡a no desistir! Vamos a unirnos más, a dejar el canibalismo a un lado y a crecer como opción política.
Ana Cristina Restrepo ha demostrado profesionalismo, criterio e independencia en su labor periodística. Se puede discrepar de sus opiniones, pero nunca justificar ataques o violencia por pensar diferente. El respeto siempre debe prevalecer.