Detesto sentir que mi sensibilidad y mi empatía son cosas que algunas personas ven como una puerta abierta para volver cuando necesitan algo. Tener un corazón sensible no debería hacer que otros crean que pueden usarlo ni que mi forma de sentir sea una invitación para lastimarme.
Me causa gracia cuando en una discusión algunos te mandan a conseguir un empleo y en la realidad ellos son los que nunca agarraron la pala en toda su vida... en estos últimos días he visto a varios que conchudamente responden así y su máxima actividad es llorar por alguien de tw.
Ir al gimnasio me hizo dar cuenta que no coordino mi cerebro con mi cuerpo. Que risa cuando la entrenadora me explica algo, lo entiendo pero mi cuerpo no lo capta y hace lo que quiere. Al final me cambian el ejercicio por uno similar y no tan complicado, pero la pena ya la pasé.