Andalucía es hija de la escuela pública y tiene que seguir siéndolo.
Mientras Moreno Bonilla desprecia el conocimiento, nosotros recuperaremos la dignidad de la universidad andaluza.
#DebateAndalucíaRTVE
Moreno Bonilla ha vivido siempre de la política y no sabe lo que es trabajar ni lo que cuesta una beca.
¿Me va a dar lecciones a mí que llevo 35 años en la enseñanza pública?
👽✨ Unos marcianos intentaron invadir Sevilla…
y acabaron rendidos a sus encantos y a su Feria de Abril.
Este cortometraje es un homenaje precioso a Sevilla, a su luz, a su forma de ser… y cómo no, a su Feria 💃🎡
El autor es Carlos Caballero, vecino de Gines.
🏜️ Dubái parecía el triunfo definitivo del capitalismo: rascacielos imposibles, islas artificiales y selfies infinitos frente al brillo del dinero. Pero cuando la sombra de la guerra roza el escenario, el decorado se viene abajo y aparece lo que siempre estuvo detrás.
⚠️ Un oasis construido sobre trabajadores invisibles y derechos ausentes. Un gigante de lujo con pies de barro.
Influencers, bienvenidos al mundo real. ¿Qué tal el aterrizaje?
Malditas, malditas, las malditas guerras
Malditas, malditas, las malditas guerras,
que siembran la muerte en la tierra tan férrea,
que arrancan las risas, que ahogan la vida,
dejando en las almas heridas prendidas.
Malditas, malditas, las malditas guerras,
que arrasan con todo, que el alma desgarran,
de aquellos que amaron, que en paz se aferraban,
y ahora en silencio su dolor se guardan.
Malditas, malditas, las malditas guerras,
que en campos de sangre la esperanza encierran,
que apagan los sueños de niños dormidos,
y dejan sus ojos para siempre perdidos.
Malditas, malditas, las malditas guerras,
que en nombre de nadie destruyen las tierras,
que ciegan las almas, que enfrían los cuerpos,
dejando tan solo un vacío en los tiempos.
Malditas, malditas, las malditas guerras,
que nunca terminan, que siempre regresan,
que en cada disparo se lleva una historia,
y en cada explosión sepultan la gloria.
Malditos, malditos los cobardes que las apoyan.
Los jóvenes norteamericanos no mueren por “seguridad nacional”. Mueren por petróleo, geopolítica y por el chantaje cruzado entre élites que nunca pisan el frente.
Hijos de clase trabajadora enviados a Oriente Medio mientras los poderosos blindan a los suyos.
“Así son las cosas”, dice Trump. Sí: los pobres ponen los muertos y los ricos reparten el botín.