"Yo no me meto en la política"
Pero la política sí se mete en tu salario, en tu trabajo, en tu salud, en tu educación y hasta en las calles por donde caminas.
Todo es política, hasta la indiferencia.
Vivimos en un mundo donde se juzgan a las prostitutas pero no a sus clientes, a las madres solteras pero no a los padres ausentes, a las víctimas de violacion pero no a los violadores, a los que denuncian pero no a los que encubren. En fin, hipocresía.