i know this is dungeon meshi but ever since witnessing this anime i just carry this mindset in every other media i watch, magic is a tool, its not supposed to be good or bad
Hija:
“Papá… hoy se me declaró un chico.”
Yo:
“¡¿Qué?!”
Hija:
“Pero lo rechacé.”
Yo:
“¿Cómo se llama? ¿Cuándo fue? ¿Qué te dijo?”
Hija:
“…Prefiero no contar los detalles.”
Yo:
“Ah… perdón.”
Hija:
“Pero me sentí muy culpable.”
Yo:
“¿Por rechazarlo?”
Hija:
“Sí.”
Yo:
“Pero mira… que a ese chico le gustes es su decisión.
Y aceptar o no… es la tuya.”
“Si no puedes corresponder a sus sentimientos, decir que no también es ser honesta.”
Hija:
“Gracias… pero cuando le dije ‘lo siento’, me respondió:
‘Con lo difícil que fue reunir valor para decírtelo… qué decepción.’”
“Y entonces pensé…
¿soy yo la mala?”
Yo:
“Entiendo por qué te sientes así.
Porque sabes que declararse requiere valor.”
Hija:
“¡Exacto!”
Yo:
“Pero que alguien tenga valor para decir lo que siente
no obliga a la otra persona a decir que sí.”
“Y enfadarse porque te rechazan tampoco es justo.”
“Tú no hiciste nada malo.”
Hija:
“…Gracias, papá.”
"¿Por qué la gallina cruzó la calle? Para llegar al otro lado"
Recién se me cruzó el reel del chabón explicando que el chiste ese es porque la gallina cruza la calle, la pisan, se muere y llega "al otro lado".
Toda mi vida pensando que el chiste era que no tenía sentido.
Lo adopté hace solo una semana. Era tan pequeño, tan inocente, que pensé: “Seguro será tranquilo, suave… una pequeña máquina de siesta”. Pero estaba muy equivocado.
No le teme a nada: ni a los ruidos, ni a las alturas, y mucho menos a mí. Cada comida se ha convertido en un auténtico duelo. Apenas me siento, él aparece como un diminuto y peludo asesino. Sus ojos fijos en mi plato, rebosantes de ambición salvaje, y en un segundo… salta, roba y gana.
La única forma de detenerlo es estar preparado. Por eso, ahora como como si viviera en el Salvaje Oeste: el tenedor en una mano y, en la otra, mi única arma, la pistola de agua. Basta un parpadeo y mi arroz puede desaparecer. Él espera, yo sudo.
Y aún así… maldita sea, amo a este ladronzuelo.