@MellanoVha Porque la democracia permite impugnar las mesas que deseen las campañas. Todo tiene sus procesos, a estás alturas ya deberías conocerlos. 🙄😮💨
@JACARV24@AnaBejaranoRG No sea irrespetuosa. Acuérdese que somos 13 millones de sabandijas. Su arrogancia es desmedida y su superioridad moral no se de dónde la saca para subestimar todo lo que se oponga a su pontificado. Tiene que madurar muchachita impertinente.
Una mañana, mientras sacaba a pasear a este gran corazón con patas, se detuvo de golpe al pie de un arbusto. Normalmente tira de la correa con entusiasmo para correr, olfatear, explorar. Pero esa vez se quedó quieto. La mirada fija, las orejas erguidas. Y luego, muy lentamente, se acercó.
Tres pequeñas bolitas temblaban bajo las hojas. Flacas. Sucias. Abandonadas.
Apenas tenían unas semanas de vida. Dos naranjitos y un atigrado, todos apretados entre sí, buscando sobrevivir a la noche. No había una madre. Nada. Solo ellos. Frágiles. Solos. En silencio.
Quise recogerlos, meterlos en una caja. Pero él, mi perro, ese gigante a menudo torpe, se tumbó en el suelo, con el hocico pegado a ellos. No gruñó. No se movió. Simplemente se acostó allí, como si supiera que lo único que necesitaban era calor, calma, protección.
Ese día, no tomé yo la decisión.
La tomó él, por mí.
Desde entonces, no se separan de él. Duermen junto a su cuerpo, se esconden entre sus patas, trepan por su espalda como si fuera una montaña suave y viva. Él no dice nada. Los cuida. Les deja morderle las orejas, jugar con su cola, dormirse sobre su pecho.
A veces lo observo. A él, el viejo, el rescatado de un pasado difícil. Ese perro que adopté cuando nadie más lo quería, cuando decían que era “demasiado grande”, “demasiado viejo”, “demasiado complicado”. Y ahora lo veo transformado, convertido en guardián, en punto de referencia, en un papá gigante para una pequeña camada que él mismo salvó.
No son sus cachorros. Ni siquiera son de su especie. Y, aun así, los ama como si fueran suyos. Como si en esos tres seres diminutos y perdidos, hubiera reconocido una parte de sí mismo.
Hoy son una familia.
Un rompecabezas viviente, extraño, improbable, pero perfecto. Un recordatorio de que el amor no tiene forma, ni raza, ni lógica. Solo necesita un corazón lo suficientemente grande para recibirlo.
Y el suyo… desborda.
@JJLN0468@AfiniaGrupoEPM Genial, siempre me llamó la atención la autosuficiencia pero no supe por dónde empezar y eso me aterra. Como conseguiste la tecnología, hay empresas que se dediquen a eso en Colombia? Te hacen mantenimientos? Cuéntame por favor, cómo lo lograste?
Madre solo hay una…
La madre coneja esconde a sus crías para protegerlas del peligro, las saca del escondite, las alimenta y luego las vuelve a asegurar. ❤️