EL MINUTO DE SILENCIO
Vamos a hablar de un tema que produce escozores en muchos. Particularmente lo he comprobado y visto cómo "les cambia la cara" a los "piadosos del silencio" cuando no te comes el cuento. El “minuto de silencio” se presenta hoy como "una alternativa piadosa" pero en la REALIDAD es una práctica ritual propia de la modernidad masónica y laica. Su naturaleza es immanentista: concentra toda la atención en la memoria humana, en el sentimiento colectivo y en la ausencia física del difunto, pero lo grave: evita el sufragio por el alma de un difunto. Es un rito VACÍO y estéril porque el silencio por sí solo no tiene poder redentor ni comunicativo con el mundo sobrenatural.
Por el contrario, el sufragio (específicamente la oración por los difuntos), es un acto de caridad sobrenatural. La catolicidad nos enseña que la caridad no termina con la muerte (cf. 1 Corintios 13:8). Al rezar por el alma de un fallecido, ejerces tu especio del Cuerpo Místico de Cristo allí mismo. Por eso, cuando el mundo exija silencio, tú ofrece oraciones de intercesión. Mientras ellos "recuerden" un “nombre”, tú presenta al alma del difunto, que ya no puede pedir por sí mismo, ante el Juez Supremo y ruega por su salvación.
“Es un acto santo y piadoso orar por los difuntos para que sean liberados de sus pecados” (2 Macabeos 12:46). Esto, para un católico, es un mandato, no una opción. Recuerda: el minuto de silencio es, una forma de SUPRIMIR el acto de piedad en un entorno público, sustituyendo la urgente intercesión por un simple acto de POSTUREO social.
Si estás en un velorio, tienes autoridad para exigir devoción y rezo si el lugar se ha convertido en un "té de chismes": “Quien no reza, estorba y quien estorba, aparta”. Si alguien dice "ya está en el cielo" le corriges. Esa errónea idea suprime la oración tan necesaria para el difunto. Exigir oraciones por el sufragio del alma, en los funerales, es una cuestión de orden sagrado. Un funeral o velorio es un lugar de liminalidad espiritual; el alma del difunto está en ese instante en un estado crítico ante la justicia de Dios.
Es necesario comprender la gravedad del momento, algo que nuestros abuelos SABÍAN MUY BIEN: el chisme es una falta contra la caridad, pero ya en un velorio es una profanación del dolor y de la seriedad del Juicio Particular. La ocupación de los vivos debe ser el auxilio espiritual. Si la presencia de terceros distrae de la intercesión, se convierten en obstáculo para la eficacia del sufragio. Por tanto, tienes la autoridad moral y espiritual para exigir silencio y oración porque, en ese instante, el alma del difunto es el prójimo más necesitado. El amor y el afecto hacia el difunto se demuestra con la eficacia de la oración, no con la presencia social. Si alguien no está en estado de oración, es un agente de distracción espiritual. Debe ser invitado a retirarse.
Es necesario ser conscientes de la dimensión combativa de la oración. Es parte de nuestra militancia espiritual. Al rechazar el silencio secular y en vez de eso, rezar, estamos reclamando el espacio público para Cristo Rey. El impacto de esto es muy potente. Si en un auditorio de cien personas, una sola persona está rezando un Requiem aeternam con fervor, esa oración aplasta de forma potente el silencio de las otras noventa y nueve. Estás ejerciendo tu sacerdocio bautismal para auxiliar a un alma que ya no puede ayudarse a sí misma.
Recuerda que no hay neutralidad en el silencio. El silencio o es una preparación para la oración o es una forma de ateísmo práctico. Al elegir rezar, te alineas con la doctrina de la Comunión de los Santos. Y si el mundo se siente incómodo, es porque la presencia de la gracia siempre incomoda a la cultura de la muerte. No pidas permiso ni te incomodes para rezar por el eterno descanso de un alma; es el acto de misericordia más alto que puedes realizar por quien ya no puede pedirlo por sí mismo, pues en ese momento necesita toda la ayuda posible al estar en el Juicio Particular, ante Dios.
Mar Mounier.
INDIGNACIÓN TOTAL DE LA DECISIÓN QUE TOMA EL TRIBUNAL ELECTORAL ANTE EL TEMA DE NOROÑA…¿USTEDES QUÉ OPINAN? 😡😡😡😡😡
Hoy, las instituciones demostraron que prefieren ceder ante el poder y el miedo, antes que proteger a las mujeres de la violencia machista.
El día de hoy, la mayoría del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) decidió lavarse las manos en el Procedimiento Especial Sancionador que inicié contra el Senador Gerardo Fernández Noroña por su sistemático acoso, misoginia y violencia política en mi contra. Con el proyecto de la Magistrada Yurisha Andrade (apoyado por Adrián Hernández y Eric López), el Tribunal se declaró "incompetente" para defenderme.
¿Su pretexto? Que como fui designada por el Congreso del Estado de Michoacán tras la ausencia definitiva y el cobarde homicidio de mi esposo y Presidente Municipal de Uruapan Carlos Alberto Manzo, no fui "electa en las urnas" y, por tanto, consideran que no tengo derechos de naturaleza político-electoral. Para la mayoría del TEEM, existen servidoras públicas de primera y de segunda clase.
Es una aberración jurídica y una discriminación inaceptable. El Estado me exige cumplir con el 100% de las obligaciones constitucionales y hacer frente a la crisis de seguridad para gobernar Uruapan, pero me niega el 100% de mis derechos para acceder a la justicia y defender mi dignidad. Peor aún, resulta indignante escuchar a la Magistrada Andrade insinuar que emiten estas resoluciones por miedo a represalias del Senado de la República. La justicia no puede estar arrodillada.
Afortunadamente, la dignidad, la congruencia y la verdadera perspectiva de género se hicieron presentes. Mi más profundo reconocimiento y agradecimiento a las Magistradas Alma Bahena Villalobos y Ameli Gisell Navarro Lepe, quienes votaron en contra de esta injusticia.
Existe una "equivalencia funcional". Si tengo todas las responsabilidades materiales y formales del cargo, debo contar con la misma protección legal. Dejarnos en la indefensión es una interpretación restrictiva, regresiva y que viola la Constitución.
Que quede muy claro: no me voy a rendir.
No vamos a permitir que el origen de mi cargo, derivado de una tragedia que golpeó profundamente a mi familia y a Uruapan, sea utilizado como un escudo de impunidad para tolerar la violencia política de este personaje.
Impugnaremos esta resolución ante la Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). No daremos un solo paso atrás. La violencia política contra las mujeres es inaceptable y las instituciones deben estar para protegernos, no para proteger a los agresores.
¡AYÚDENME A COMPARTIR POR FAVOR!
Ave, María, grátia plena, Dóminus técum.
Benedícta tū in muliéribus,
et benedíctus frūctus véntris tuī, Iēsus.
Sáncta María, Māter Deī,
ōrā prō nōbīs peccatōribus,
nunc et in hōrā mortis nostrae. Amen.
𝐎𝐑𝐀𝐂𝐈Ó𝐍 𝐃𝐄 𝐃𝐄𝐒𝐀𝐆𝐑𝐀𝐕𝐈𝐎 𝐀 𝐉𝐄𝐒Ú𝐒 𝐄𝐔𝐂𝐀𝐑𝐈𝐒𝐓Í𝐀
Te adoro, te bendigo y te amo,
y en este tiempo santo de conversión,
vengo a pedirte perdón
por todas las ofensas, sacrilegios y profanaciones
con que eres herido en este augusto Sacramento.
Amén.
Sacrificio perpetuo, ten piedad de nosotros.
Oblación pura, ten piedad de nosotros.
Cordero sin mancha, ten piedad de nosotros.
Festín purísimo, ten piedad de nootros.
Alimento de ángeles, ten piedad de nosotros.
LA IVERMECTINA Y EL FENBENDAZOL ACABAN CON EL CÁNCER
🎯CONFIRMADO: El epidemiólogo Nicolas Hulscher afirma que las remisiones completas de cánceres en etapa IV usando antiparasitarios ya están documentadas en literatura científica revisada por pares.
Según él, cientos de estudios muestran que la ivermectina y el fenbendazol activan más de 12 mecanismos anticancerígenos diferentes y actúan contra más de una docena de tipos de cáncer.
Entre los trabajos más impactantes que cita Hulscher está un reporte de casos publicado en Case Reports in Oncology.
Allí se describen tres pacientes con cáncer metastásico en etapa IV que lograron remisión completa documentada por imágenes y marcadores tumorales:
📌Una mujer de 83 años con cáncer de mama que había metastatizado a hígado, pulmones y huesos. Tras el tratamiento, la PET mostró remisión completa y no ha presentado recurrencia en casi tres años.
📌Un hombre de 75 años con cáncer de próstata metastásico óseo. Su PSA cayó a niveles indetectables y las metástasis desaparecieron por completo.
📌Un hombre de 63 años con melanoma BRAFV600+ muy avanzado. Su ADN tumoral circulante pasó de 123 a 0 en menos de dos meses, con remisión confirmada.
Además, una revisión sistemática reciente analizó 26 estudios con 36 pacientes reales tratados con ivermectina. No se reportaron efectos adversos graves y se observaron mejoras clínicas incluso en casos de leucemias y linfomas, muchos de ellos mientras seguían recibiendo quimioterapia convencional.
Los científicos alternativos explican que estos fármacos atacan el cáncer de forma múltiple: desestabilizan los microtúbulos, inducen apoptosis programada, bloquean la vía mTOR, cortan el suministro de glucosa a las células tumorales, inhiben la formación de nuevos vasos sanguíneos y eliminan células madre cancerosas.
Todo esto con medicamentos que cuestan centavos y llevan décadas usándose en humanos y animales.
Mientras la medicina convencional invierte miles de millones en terapias de alto costo, en redes sociales miles de pacientes ya comparten testimonios personales: tumores que se reducen o desaparecen, marcadores que se normalizan y cirugías que terminan siendo canceladas.
La pregunta que recorre el mundo es si esto representa la mayor supresión médica de la historia o el descubrimiento más importante del siglo XXI. La comunidad científica disidente exige ensayos clínicos controlados con urgencia. Para muchos pacientes con cáncer terminal, el tiempo simplemente se acabó.
¿Qué opinas tú? Dale RT y comparte esta información antes de que desaparezca ya que puede salvar muchas vidas. Tus amigos o familiares que luchan contra el cáncer necesitan leer esto hoy.
Se viene el Padre Arturo pero mas RECARGADO...a partir de mañana 10 de marzo del 2026 comenzamos con una nueva programación...6:45 am en YouTube y 8 am en Facebook...!!!QUE VIVA EL SAGRADO CORAZÓN !!!...
Mortificaciones para los cristianos del siglo XXI
(60 ejemplos para buscar la santidad)
Sermón para el primer domingo de Cuaresma.
P. Javier Olivera Ravasi, SE
En el primer Domingo de Cuaresma la Iglesia nos presenta las tentaciones del Señor en el desierto; y nos las presenta para que también tengamos en cuenta que, durante la Cuaresma, también nosotros debemos retirarnos para lograr nuestra conversión y desapegarnos de esos tres enemigos del género humano: el DEMONIO, el MUNDO y la CARNE.
Pero, ¿qué significa cada uno de estos enemigos?
Pues el DEMONIO es ese ángel caído, rebelado contra Dios y castigado con el apartamiento eterno de Él, que por envidia tentó e hizo caer a nuestros primeros Padres y que aun vencido por Jesucristo tiene permiso de tentar incluso a los discípulos del Señor.
El MUNDO es ese ESPEJISMO ARTIFICIAL, esa ATMÓSFERA DE FALSA ESCALA DE VALORES.
Por último, la CARNE, es nuestra propia naturaleza humana caída luego del pecado original, cuando perdió el género humano no sólo su filiación divina y los dones preternaturales (inmortalidad, ciencia infusa, inmunidad al sufrimiento) sino incluso el dominio sobre su propia naturaleza, quedando inclinado al mal que la teología católica llama CONCUPISCENCIA y que ni aun el bautismo erradica.
De aquí proviene la necesidad, para el cristiano, de la MORTIFICACIÓN, pues no tenemos un total dominio sobre nuestras pasiones, por eso, a semejanza de un jinete que debe domar a su caballo, nosotros debemos mortificar nuestras pasiones, vencernos a nosotros mismos, de allí que Cristo diga (Mateo 11,12) que "el reino de los cielos es de los que se hacen violencia", es decir, es de quienes lo buscan con determinación, venciéndose a sí mismos.
Porque tan dañada quedó la naturaleza humana que algunos herejes, como Lutero por ejemplo, decían que era imposible que nuestras obras cooperasen para la salvación y, por ende, sólo había que creer en Jesucristo.
“Peca fuerte pero cree más fuertemente aún”, le escribía a Melanchthon, uno de sus amigos herejes.
Y debemos mortificarnos, es decir, hacer penitencia según nuestro estado de vida, como todos los santos de la historia lo han hecho, buscando eliminar los defectos dominantes que nos rodean, las malas inclinaciones, aquella piedra en el zapato que a cada uno le cabe para lograr aquello que Cristo nos dice en el Evangelio (Mateo 5,48): “sed perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.
No nos dijo, “sean buenos”, sino “perfectos”.
Pues bien, dado que no queremos alargarnos, enumeraremos aquí una larga serie de ejemplos para poder trabajar nuestra vida espiritual, tomando algunos ejemplos de mortificaciones que cada uno podrá elegir según convenga.
Mortificar nuestra curiosidad
1. - Reprimir las miradas curiosas, las inútiles, las imprudentes. No mirar vidrieras, ni kioscos de lo que fuere, a menos que uno esté necesitado de determinado producto y deba buscarlo.
2. - No leer noticias de policía, ni escándalos, ni la vida privada del prójimo hecha mercancía de los indiscretos para alimentar la gula de los curiosos.
3. - Abstenerse de series o películas frívolas y de los libros que están de moda.
4. - No aguzar el oído para captar lo que alguien dice, si no es a nosotros a quién se está dirigiendo.
Mortificar nuestra memoria
5. - No pensar voluntariamente en el mal que se nos haya hecho, ni en el bien que hayamos hecho.
Mortificar nuestro cuerpo
6. - Aceptar y asumir los defectos corporales que Dios ha querido para nosotros, ya sean de nacimiento, o fruto de enfermedades o accidentes. Asimismo las limitaciones de una salud frágil.
7. - Aceptar el tener que cargar con el peso de los años y el cortejo de limitaciones que gradual e implacablemente se van sumando.
8. - Fuera de las horas de descanso ya reglamentadas, no nos acostemos nunca a menos de sentirnos mal o agotados por algún esfuerzo especial.
9. - En invierno, no mantener las manos en los bolsillos y a menos de enfermedad, no usar guantes.
10. - Sobrellevar con paciencia y sin comentarios el rigor de las estaciones; no decir: “¡qué frío que hace! O ¡qué calor que hace!”; ¡todo el mundo lo sabe!
11. - Mantener siempre un porte modesto y viril, renunciando a las posturas displicentes y comodonas. Estando de pie, no apoyarse en nada. Estando sentados, no cruzar las piernas ni los pies, no apoyar la espalda en el respaldo.
12. - No tomar un vehículo cuando podemos sin excesivo esfuerzo, o inútil dispendio de tiempo, trasladarnos a pie.
La mortificación de los sentidos
13. -En invierno, no acercarse a las estufas y no usar agua caliente para lavarse las manos o el rostro en la mañana...
14. - En verano, tomar bebidas al natural, no cruzar la vereda buscando o evitando el sol o la sombra.
15. - No usar colonias o perfumes más de lo necesario para la higiene.
16. - No acariciar cosas suaves: terciopelos, pieles, pétalos.
17. - No comer dulces.
18. - Si queda a nuestra elección, comamos el pan viejo, las galletitas rotas.
19. - De las comidas que nos gustan mucho, servirnos poco, y no repetir. Obrar del modo opuesto cuando nos desagradan.
20. - Privarnos del postre.
21. - Comer sin elección lo que a uno le pongan delante; no quejarnos nunca de los alimentos, ni de su calidad, ni de su cantidad, ni del modo de preparación.
La mortificación del uso del tiempo
22. – Hacer uso “escrupuloso” de nuestro tiempo, sin malgastarlo.
23. - Dar a cada ocupación todo el tiempo que justamente requiera, pero ni un segundo más.
24. - Tener mayor cautela de nuestra agenda que de nuestra billetera: el dinero va y viene, pero el tiempo no
25. Huir de los LADRONES DE TIEMPO, de las cátedras de los ociosos, de las radios, de los periódicos, de las redes sociales...
26. – Respetemos el tiempo del prójimo, procurando bastarnos en todo a nosotros mismos, siempre que podamos
La mortificación de la lengua
27. - Mortifiquemos nuestra lengua, las palabras ociosas o hirientes.
28. – Permanezcamos habitualmente callados, en un silencio penitencial excusándonos de hablar, a no ser para responder, haciendo un silencio purificante y reparador.
29. - Ante la necesidad de hablar, no hacerlo enseguida, sino después de haber reprimido ese primer ímpetu que nos impulsa a expresarnos.
30. - Cada vez que hallemos haber caído en verborragia o en palabras viciadas, inconsideradas o indiscretas, nos impondremos una penitencia.
La mortificación de nuestra impaciencia
31. - Abstenernos de mirar el reloj sólo por curiosidad o cuando no está en nuestra mano el acelerar o retrasar el tiempo de los acontecimientos
32. - Cuando algo nos irrite, obliguémonos a no pensar en ello y a arrojar de nuestro espíritu tal idea, “cambiando de canal”, pensando en otra cosa.
33. - No confiemos nunca una pena, una dificultad, mientras estamos todavía agitados por la pasión. Esperar para hacerlo a que se tranquilice nuestra alma.
La lucha contra nuestro natural egoísmo: caridad
34. - Mortifiquemos nuestra inclinación a pensar mal e interpretemos favorablemente al prójimo en todo aquello que se preste a interpretaciones.
35. - Toda palabra que llegue a nuestros oídos en desmedro del prójimo, muera en nosotros, sea sepultada y púdrase en nuestro pecho.
36. - No nos quejemos jamás voluntariamente, murmurando de aquellas criaturas de las que Dios se sirve para afligirnos y probarnos.
37. - Callar toda ocurrencia, toda agudeza que pueda lastimar la caridad. Renunciemos a hacernos los graciosos, a mostrar ingenio, a brillar hablando de los demás o a costa de los demás.
38. - Sonreír... sonreír siempre, aunque tengamos el interior crucificado, ofreciendo así a los demás, la permanente limosna de un rostro amable y sereno.
39. - En las reuniones, alternar un rato con las personas más desagradables.
40. - Las personas hoscas o excesivamente introvertidas, pueden obligarse a decir algo amable a los que las rodean, cuando en realidad desearían permanecer en su habitual mutismo.
41. - Dejar a los demás el mejor lugar y en las tareas a realizar en equipo, tomar para sí la parte más desagradable.
Mortificar la codicia
42. - Deshacernos de algunas cosas a las que nos sentimos demasiado aficionados.
43. - No participemos en juegos donde interviene el lucro.
44. - Seamos generosos en ayudar al prójimo.
Mortificar nuestro amor propio
45. - Jamás tratemos de averiguar lo que se piensa o dice de nosotros o si se nos aprecia o no.
46. - Abstenemos de rebatir opiniones ajenas, a menos que toquen verdades importantes y que dañen a las almas.
47. - No demos nuestra opinión si no la piden. Dada, no sostenerla, a no ser que sea en cosa de peso y consecuencia.
48. - En la conversación, no interrumpir a los demás y esperar a que terminen de expresar todo su pensamiento antes de tomar nosotros la palabra.
49. - No quitar la palabra de la boca a los demás, adelantándonos a lo que van a decir, demostrando que ya lo sabemos.
50. - En las conversaciones, jamás monopolizar el uso de la palabra, antes bien, hacer hablar a los demás, prefiriendo oír a hacernos oír.
51. - En las reuniones, abstengámonos de brillar: callar las ocurrencias, las frases ingeniosas que pudieran despertarse en nuestro interior en el curso de la conversación.
52. - Jamás hablemos, sin real necesidad, de nuestros conocimientos. Cuando es inevitable hacerlo, hablemos con modestia de lo que sabemos.
53. - No hablar nada de sí mismo, ni en bien ni en mal, salvo necesidad.
54. - Cortar todos los pensamientos y las reflexiones del amor propio: no masticar resentimientos, no maquinar revanchas, ni siquiera imaginarias, no sostener discusiones interiores.
55. - En las cosas indiferentes o de poca importancia y en tanto no haya pecado, en lugar de obstinamos y disputar, cedamos amablemente a los demás y sacrifiquemos nuestra voluntad a la ajena.
56. - Tratar de no manifestar nunca nuestros gustos y preferencias.
57. - Las personas casadas, arreglarse y vestirse de vez en cuando, a gusto del cónyuge aunque contraríe el propio gusto.
58. - Desconfiemos de nuestra opinión personal y habituémonos a renunciar a ella en las cuestiones dudosas.
59. - Juzguemos de todo con indulgencia y seamos ingeniosos en ver en toda persona y cosa el lado bueno.
60. - No responder con réplicas punzantes, ironías, etc.
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Pues he aquí una serie de ejemplos que se pueden seguir durante esta Cuaresma para buscar dejar atrás al "hombre viejo", del que hablaba San Pablo y convertirnos en el "hombre nuevo", es decir, convertirnos en otros Cristos en la tierra, que eso implica el ser, ni más ni menos, "cristianos".
Pidamos esa gracia por medio de la Madre del Señor, que dijo en las bodas de Caná: "hagan todo lo que Él les diga" (Jn 2,5).
P. Javier Olivera Ravasi, SE
San Francisco, 22 de Febrero de 2026.
Primer domingo de Cuaresma
Referencia: hemos resumido, con una introducción propia, el texto del P. Néstor Sato titulado "Mortificaciones para los cristianos del siglo 21 (sugerencias)", disponible por entero aquí: https://t.co/2mJlhdZxah
Te invito a iniciar la Cuaresma rezando los Salmos Penitenciales. Únete mañana Miércoles de Ceniza, a la 1:00 p.m., hora de la Ciudad de México.
Gracias por ayudar a difundir. 🧵1/2
https://t.co/iBzSVWW7ai