Ha sido una larga noche, pero un balance preliminar posible es éste: en toda la historia de las flotillas es la primera vez que Israel no logra interceptar a todas nuestras embarcaciones. Hay de momento 15 barcos secuestrados, pero el grueso de la flota (alrededor de 40) nos acercamos ya a aguas territoriales griegas. Ni siquiera el Goliat colonial es todopoderoso, y menos aún con tantos frentes militares abiertos. Sostener, escalar y radicalizar las acciones directas de solidaridad internacionalista es la respuesta. Ahora necesitamos máxima presión política, diplomática y consular para garantizar la seguridad e integridad de nuestros compañeros secuestrados por las fuerzas de ocupación, así como mucha difusión, movilización y presión sobre los Estados y organismos supranacionales para denunciar la comisión de un nuevo crimen internacional por parte de Israel y para garantizar el paso seguro de la Global Sumud. ¡Seguimos navegando a Gaza!
Los plazos judiciales también tienen ideología
Hay “casualidades” que se escriben con la caligrafía del poder. Mas precisamente, con su calendario. La decisión de posponer hasta 2027-justo después de las elecciones madrileñas- el juicio al novio de Ayuso no suena a problema administrativo, sino a un viejo hábito institucional: el de la justicia que se ajusta al interés electoral de la política. Me lo dijo en una ocasión mi profesor de Historia Contemporánea en la USC y magnífico historiador del nacionalismo gallego, Xusto Beramendi: los plazos judiciales también tienen ideología.
No es un hecho aislado, sino un episodio más en una cadena de oportunas dilaciones . Recordemos el caso Gürtel, que tardó casi una década en juzgarse desde su inicio, permitiendo que los principales implicados del PP eludieran la rendición de cuentas durante años clave. O Púnica, cuya pieza principal no inicio juicio hasta más de diez años después de las detenciones iniciales, con retrasos sistemáticos que fragmentaron el sumario y diluyeron su impacto. Y no olvidemos Lezo, el saqueo del Canal de Isabel II bajo gobiernos populares, que aún vaga sin fecha de juicio, como viejo fantasma judicial.
En Madrid, las macrocausas que tocan al PP avanzan con una lentitud que algunos califican como “ justicia en diferido” Hay quien aún cree en la imparcialidad del calendario. Otros sabemos que, en España , al menos desde la época de Cánovas del Castillo, la justicia no es ciega: solo mira hacia otro lado hasta que conviene abrir los ojos.
Yo, que soy un tipo de escasas liturgias, sigo admirando la capacidad que tiene el ser humano de convertir en apasionante una simple chimenea. https://t.co/KSYKsplBOL
A la hora de hablar de Gaza toda insistencia es poca. No solo acordarse de ellos sea la hora que sea, también a preocuparse, indignarse. A tomar conciencia de lo que realmente está pasando allí.
#elintermedio
Gaur hasiko dira auzitegietan aztertzen @ernaigazte|k Jaurlaritzaren kontra jarritako helegiteak. Euskal Herria askatasunera eramango duten belaunaldiek bidelagun izango gaituzte.
#BatEginez INDEPENDENTZIARA! ✨
OPINIÓN | "Veremos cuánto están dispuestos a aguantar (y callar), tras las declaraciones de su 'banda', Fernández Díaz y su número dos en Interior, Francisco Martínez, para los que Anticorrupción pide 30 años de cárcel", por Ana Pardo de Vera https://t.co/HS6o7jSvPr
Venezuela, Cataluña e inmigración. No alimentaremos ni daremos pábulo a las obsesiones racistas, supremacistas y recentralizadoras de la derecha española.
El PP no ha presentado ni una sola solicitud sobre el turismo masivo, la vivienda, la precariedad, Palestina o Afganistán.
Tributo a las niñas y niños de Gaza
La recuperación de la icónica imagen de la niña con el globo rojo de Banksy en medio del genocidio palestino es un poderoso acto simbólico. Esta imagen, que originalmente se utilizó para llamar la atención sobre la guerra civil en Siria y sus devastadoras consecuencias, ahora podemos aplicarlo a la situación en Gaza, donde miles de niñas y niños han sido asesinados.
El acto de "prestar" esta imagen a la causa de Gaza subraya la continuidad y la universalidad de los mensajes de paz, esperanza y resistencia ante la adversidad. Al igual que en Siria, la imagen busca generar conciencia y movilizar apoyo internacional para las víctimas en Gaza, recordando a la comunidad global que hay otras formas de resolver conflictos más allá de la violencia.
La obra de Banksy, conocida por su impacto visual y su comentario social agudo, se convierte así en un vehículo para la solidaridad y la empatía en diferentes contextos de crisis humanitaria.