Este vídeo es una muestra clara de algo que apunta mucha gente: las cárceles españolas no tienen ningún efecto disuasorio para delincuentes que vienen de países donde, más que probablemente, vivan peor en libertad. Tampoco las penas.
Tenemos a un tipo legislando lo que le sale de los huevos, hasta ordenando asesinatøs. Y todavía tenemos que soportar el mantra: "no se puede desnacionalizar y expulsar al panchomoronegrø de turno porque la ley mimimi".
Claro que se puede, lo único que hace falta es voluntad.
Le dices a un francés de 1944 que en 2026 el alcalde de Saint Denís va a ser Mutombo Undunga y se sube a los acantilados con los alemanes a disparar a los del desembarco de Normandía
“A los latinos que tienen nacionalidad española y se creen españoles: una cosa es tener la nacionalidad española, y otra es ser español”.
Tras la convocatoria de elecciones anticipadas, miles de inmigrantes con dni están inundando las redes para pedir el voto a la izquierda.
Vagón desahogado, sin ruidos incómodos, paz.
Y qué es lo que aglutina tener ese tipo de cosas, la homogeneidad étnica, aunque os joda decirlo.
En 24 años han cometido un crimen contra el pueblo español obligándolo a coexistir con millones de personas ajenas a él.
Este vídeo fue grabado en el metro de Madrid el 20 de marzo de 2012.
Sólo desde entonces, la población inmigrante en España ha aumentado en más de 8 millones.
Vamos a morir en un país donde los extranjeros seremos nosotros, sin habernos movido de casa.
Es increíble que la gente aún no entienda todas las implicaciones de esto.
Vengo de darme una vuelta por la Puerta del Sol.
Desglose demográfico: 2/3 niñatas, el resto panchomoronegros de metro sesenta, milenials canosos con panza, charos y varios travelos.
Ni uno solo que tenga ni media hostia, cantando “Aquí están los antifascistas” jaja
1/ no es una guerra civil, es una guerra racial.
2/ no es "cristianos vs musulmanes" es europeos vs no europeos/nativos vs exógenos/ blancos vs no blancos.
Lo único que hace Negre es inventarse el discurso para tapar la realidad que no le gusta ni favorece sus intereses.