A toda persona que va a trabajar conmigo le mando a leer antes de empezar las cartas anuales de Numantia y a ver las Reuniones anuales.
La condensación y calidad del conocimiento es algo a lo que todos deberíamos aspirar.
Si veis algo esta semana, que sea esto 👀👇🏻
Esto ocurrió en Suecia.
Un profesor de economía contó que nunca había suspendido a un solo alumno en un examen, pero que una vez suspendió a toda una clase.
Esta clase insistía en que el socialismo funcionaba: nadie debería ser pobre y nadie debería ser rico; todos deberían ser iguales.
El profesor dijo:
«De acuerdo, hagamos un experimento sobre el socialismo con este grupo. Todas las notas se sumarán y se dividirán entre el número de alumnos. De esa forma, nadie suspenderá y nadie obtendrá la nota más alta».
Tras el primer examen, se contabilizaron los resultados y la media fue de un 2 (equivalente aproximadamente a un «bien» en el sistema alemán). Los que habían estudiado con diligencia se sintieron decepcionados, mientras que los que habían estudiado poco estaban encantados.
Antes del segundo examen, los alumnos más flojos se esforzaron aún menos, y los aplicados decidieron que también querían beneficiarse del «sistema», por lo que ellos también estudiaron menos. El resultado fue una media de «suficiente». En el tercer examen, la nota media fue finalmente «insatisfactoria» y, para sorpresa de todos, todos suspendieron.
El profesor explicó:
«No hay un ejemplo más sencillo. El socialismo fracasa inevitablemente: cuando la mitad de la población se da cuenta de que no tiene que trabajar porque la otra mitad la mantiene, y cuando la mitad que trabaja comprende que ya no tiene sentido esforzarse porque otros cosechan los frutos de su trabajo, entonces es el fin de toda nación».
Autor: Thorsten Wunde
#DaleCasco
Pablo Gil, economista, nos dibuja el momento actual respecto al dinero en efectivo. Vídeo apto para no iniciados.
Defiende el efectivo.
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El 17 de octubre de 2023, antes de la DANA y el apagón, di una entrevista para El Mundo. Este fue el titular: todo funciona mal [en España].
Para cualquiera que regrese de fuera a España, la frase es una obviedad de primer orden. Pero aquí, muchos se lanzaron a acusarme de pesimista, o peor aún, de haber “perdido la perspectiva”.
Pero claro, si un país se empeña, con admirable consistencia, en colocar al frente de cuestiones técnicas a personas que no distinguen un amperio de una alcachofa, los desastres no son una posibilidad remota: son una certeza con cuenta atrás.
Y no, no es solo cosa del PSOE. Es igual de grotesco que el PSOE nombrase a una registradora de la propiedad como Beatriz Corredor presidenta no ejecutiva de Redeia, como que el PP, en 2012, pusiera a José Folgado, un economista.
Tanto monta, monta tanto: PP y PSOE llevan décadas prefiriendo colocar en sitios clave a personas que no tienen ni idea de lo que hacen… precisamente porque no tienen ni idea de lo que hacen. Como dicen en Microsoft: “No es un fallo, es parte del diseño”.
Así no hay peligro de que contradigan las ocurrencias que llegan de Moncloa.
Porque si pusieras a un ingeniero que sabe de electricidad, lo mismo te arruina el plan diciendo “esto no se puede hacer”.
Leiva en Instagram: Supongo que muchos de los que hacemos música hemos fantaseado alguna vez con estar en la misma canción que Robe, pero rápido se te borra de la cabeza.
Él nunca hace nada con nadie.
"Caída libre" llegó a última hora con el disco cerrado y terminado. Uno de mis mejores amigos atravesaba una depresión de esas que no hay manera de levantar las persianas, alargada en el tiempo y especialmente cabrona.
Un día me leyó un verso:
"Hay un millón de muebles que mover y no sé detrás de cuál está lo que he perdido".
Qué brillante manera de retratar una depresión. Sin duda había una canción detrás de esa imagen, solo había que arrinconarla.
Vino de un tirón esa misma tarde.
Escuché a Robe desde el principio en esos versos, no era algo que eligiera, simplemente sucedía.
Semanas después, me animé a enviársela.
Me llamó a los pocos días y me sugirió algunos ajustes que le envié de vuelta como un rayo.
De repente, ahí estaba Robe cantándome el estribillo al teléfono!
Se ha implicado como nadie colaborando conmigo.
Hemos debatido y charlado durante meses sobre palabras, verbos, melodías, puntos y comas.
En el punto de carrera en el que está me deja un gran aprendizaje su entrega. De esos procesos que no se olvidan!
Mi amigo hoy levanta las persianas como un acto mecánico más, sin importancia.
Él siempre fue incondicional de Robe, me gusta pensar que su voz vino a sacarle del hoyo.
"Síndrome de Procusto" aunque no un diagnóstico clínico, es un fenómeno social nefasto para las organizaciones que reprime y castiga el talento y la individualidad
Crear entornos más inclusivos con más bienestar donde la innovación y la creatividad florezcan requieren limitarlo
Claro, a día de hoy ese tipo de valores no se enseñan, parece que es reaccionario enseñarlas. Pero efectivamente, sean honrados, sean gente seria, cumplidora. Si dan una palabra, cúmplanla. Por respeto. Acostúmbrense a hacer ese tipo de cosas. Eso es civilizador. (3/3) #PaleoLET
Algunos os habéis interesado por el medicamento q nos demandaron sin receta, y no os habéis sorprendido cdo os he comentado q era salbutamol.
No x manido, deja de ser un tema importante e interesante, así mini mini 🧵por y para compis
👩🏼🦳🧓🏼¿𝐌𝐈𝐄𝐃𝐎 𝐀 𝐋𝐀 𝐕𝐄𝐉𝐄𝐙 𝐃𝐄 𝐓𝐔𝐒 𝐏𝐀𝐃𝐑𝐄𝐒?
“Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre”.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.
Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo.
Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.
Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos.
Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.
Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.
Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo.
Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.
Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.
La primera transformación ocurre en el cuarto de baño. Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.
La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.
Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores.
No podemos dejarlos ningún momento.
La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas.
Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación.
Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?
Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.
Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.
Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.
En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento: Deja que te ayude. Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo. Colocó la cara de su padre contra su pecho.
Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso. Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.
Meciendo a su padre de un lado al otro. Acariciando a su padre. Calmando él a su padre. Y decía en voz baja:
- ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá! “Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí”.
❣️🫂✨
Röpke habla sobre la compra a plazos (en un libro bien reaccionario, un libro de los de antes, de los que me gustan a mí). Antiguamente, para comprar un coche, había que ahorrar primero y comprar el coche después. Pero se ahorraba primero y se compraba después. (1/3)
Presentación completa de Queen en el Live Aid de 1985, hace ya 38 años, una de las mejores presentaciones de la historia de la música!
https://t.co/Gnvbcgndmz
Y con el coche lo mismo. Hay que tener un vínculo, un vínculo con la casa de donde es uno, con el territorio de donde es uno. Y eso genera estabilidad, genera civilización. (3/3) #PaleoLET
Cuatro peligrosos mitos sobre la felicidad
1. La felicidad es un derecho.
La idea de que la felicidad es un derecho intemporal es peligrosa porque la damos por sentada cuando deberíamos protegerla.
La felicidad es un concepto que evoluciona con el tiempo y los logros históricos.
El historiador Darrin McMahon relata la evolución de la felicidad en su libro Happiness: a History.
Resumiendo,
En el imperio persa, no se creía que la felicidad fuera algo humano y estaba reservada a los dioses. Era difícil de entender, ya que había mucha miseria y pocos avances médicos, políticos y sociales.
Con el auge de la democracia en la antigua Grecia, la gente se dio cuenta de que sus emociones -incluida la felicidad- podían depender principalmente de ellos. Prueba de ello fue el nacimiento de escuelas tan diferentes como el epicureísmo o el estoicismo.
Debido a los regímenes autoritarios y a la miseria, retrocedimos como cangrejos durante la Edad Media.
El Renacimiento europeo nos devolvió a la creencia de que merecíamos la felicidad.
En la Ilustración, dejamos de creer que la felicidad era cosa del cielo y empezamos a ver que era posible en la tierra mientras durara nuestra experiencia vital.
No fue hasta mediados del siglo XVIII cuando la felicidad se extendió tanto que empezó a considerarse un derecho humano fundamental.
Desde entonces, el concepto ha seguido evolucionando desde el "sueño americano" hasta el hiperindividualismo o el empoderamiento personal, pero debemos aprender de la historia para no repetirla.
No queremos volver a lo que ocurrió en otras épocas.
No debemos dar por sentada la felicidad y luchar por ella a diario defendiendo la democracia y la libertad de expresión.
Han tenido que pasar miles de años para que tengamos la oportunidad de ser felices. Por favor, no la desperdicies; protégela; hazlo por ti y por tus antepasados.
Y hablando de simios...
2. Si cumples las expectativas, serás feliz.
Nadie sabe a ciencia cierta si este experimento es real, pero puedes tomártelo como una fábula,
Imagina que tienes tres monos sanos en una jaula junto a una escalera, y hay plátanos encima de la escalera.
Uno de los tres monos subirá la escalera y cogerá los plátanos. Pero cuando esto ocurre, cae agua fría del techo.
Lo mismo ocurre día tras día; un mono sube la escalera para coger los plátanos, y cae agua fría sobre todos los monos.
Al final, ningún mono se atreve a subir la escalera para coger los plátanos.
Hasta aquí todo bien, pero lo curioso es que si sustituimos a uno de los monos por otro nuevo cuando suba a por los plátanos, los otros dos se lo impedirán.
Una vez que hemos condicionado al nuevo mono, sustituimos el mono original por otro nuevo y repetimos el proceso.
Por último, sustituimos al único mono que quedaba desde el principio.
Ningún mono sube a por los plátanos, pero no es debido a la ducha de agua fría, ya que ninguno de ellos sabe que esto está ocurriendo: todos son monos nuevos.
Moraleja: los prejuicios se adquieren.
¿Qué tiene que ver esto con la felicidad?
A veces, cumplimos las expectativas de nuestra tribu de monos (familia, amigos, compañeros de trabajo) para encajar, pero al hacerlo, no somos felices, aunque se supone que seríamos felices si nos quedáramos quietos y no recogiéramos los plátanos, es decir, si hiciéramos lo que socialmente está bien visto,
Trabajar en esto y no en aquello
Tener una ideología y no otra
Casarse y no quedarse soltero
[Inserte aquí la convención social de su elección].
Y lo peor no es ser infeliz: lo peor es no comer plátanos sin que nadie sepa si nos caerá agua fría.
Todos cumplimos las expectativas caducas de siglos anteriores, y puede que ahora ya no sean válidas (nada de agua fría), y ya no quedan monos viejos en la jaula que vivieron hace 200 años.
Todos somos monos nuevos temerosos del qué dirán cuando lo que dice la gente ya no tiene sentido en esta sociedad hiper individualista en la que todo el mundo está demasiado ocupado mirándose el ombligo como para preocuparse de lo que hacen los demás.
Mi consejo es: CÓMETE LOS PLÁTANOS.
El día de tu boda es el día más feliz de tu vida.
El concepto del día de la boda se aplica al día en que conocí a mi alma gemela, me gradué, conseguí el trabajo de mis sueños, etc.
La felicidad no está en conseguir los grandes objetivos y evitar los fracasos.
Por un lado, está el hedonismo adaptativo: uno se acostumbra rápido a lo bueno y pierde la magia.
Por otro lado, los fracasos nos hacen sentir más capaces y resistentes.
Hay que entender que...
No hay trabajo perfecto
No hay pareja ideal
No hay un ideal de vida perfecto
No hay una vida perfecta.
Tu felicidad no puede depender de esas cosas, porque el día en que tu pareja te deje o te despidan del trabajo puede llegar y tendrás que seguir adelante.
La buena noticia es que la felicidad está en las pequeñas cosas; en palabras de Jordan Peterson,
"Tu vida no es beber margaritas en una playa de Jamaica. Eso son excepciones. Tu vida es cómo tratas a tus seres queridos durante el desayuno".
Si logras que esas cosas mundanas que haces cada día salgan bien, consigues que el 80% de tu vida salga bien.
El dinero no da la felicidad.
Intenta ser feliz sin dinero. Si no eres un monje, lo necesitas.
No tienes que ser millonario para ser feliz, pero tienes que satisfacer tus necesidades.
Un profesor de economía me dijo una vez: "Lo más importante de un trabajo es que te paguen bien, porque no duermes bien ni disfrutas de tu tiempo libre si no te pagan bien".
Y sí, ya sé que hay otras cosas más importantes que el dinero. Aun así, la frase "El dinero no da la felicidad" es peligrosa porque nos hace olvidar lo necesario que es tener recursos para cuidarnos y ayudar a los demás.
No olvidemos que incluso el buen samaritano tuvo que tener un par de monedas para ayudar al mendigo :-)
El dinero es combustible; lo necesitas para conducir por la vida.
Nos vemos en la carretera.
Un abrazo virtual
—Malafama1981