"Todos nacemos felices. En el camino, la vida se ensucia, pero podemos limpiarla. La felicidad no es exuberante ni ruidosa, como el placer o la alegría. Es silenciosa, tranquila, dulce, es un estado de ánimo que comienza al quererse a sí mismo".
Isabel Allende
📷 Antonio Arissa
– Vendedor: Le estamos ofreciendo 50 megas de velocidad.
– Cliente: Yo tengo 10 gigas de velocidad.
– Vendedor: Señor… 50 megas es más que 10 gigas, ¿ok?
Djokovic is very honest. In his press conference, he said his biggest challenge in preparing for his semifinal match against Sinner is for his body to recover as much as possible.
To beat Djokovic, you must beat him. In other words, he gives you very few points. You must earn what you get. That puts tremendous pressure on opponents.
Physically, he is prepared, yes. But it is the mental game where he is strongest. It is like going up against steel. He does not bend and he does not break.
Auger-Aliassime played very well. But to win, he needed to be more aggressive. He was reacting to Djokovic and always playing from behind. Even with the age gap, few can defeat Djokovic.
Djokovic is born to be a GOAT 🐐
It is not simple, but it is achievable with such mentality, as it is the power to win. 🏆
Go Nole ❤️
🚨🗣️ Novak Djokovic: "I met Messi at a restaurant in the United States. He asked me for advice about tennis. I told him: 'Please, Messi, don’t ask me that. I won’t give you any information. You dominated football and now you want to dominate tennis. No, no, play football. When I retire, then you can play tennis.'
"He laughed and told me: 'I’m lucky that football is played with the feet and not with the hands.'
"But the truth is I’m lucky Leo isn’t a tennis player, otherwise I wouldn’t win any titles. He’s the best football player of all time. I love watching him."
Disculpa, hoy me despido de tí, perdón por no decirlo de frente pero tengo que irme y dejarte ir, es lo correcto, no lo sé pero si es necesario. Te doy gracias por todo, eres y serás una parte importante de mi vida
A veces el futbol premia la paciencia. Y otras veces castiga la soberbia. Anselmi parece haber conocido ambas, pero en el orden equivocado.
Martín Anselmi pensó que ya estaba para cosas mayores cuando en realidad apenas estaba construyendo algo importante. En Cruz Azul tenía proyecto, respaldo, una idea que empezaba a tomar forma y el tiempo suficiente para convertir promesas en resultados. Pero prefirió reventar todo por su propia ambición, largándose de una forma tan desleal como traicionera, dejando tirado un proceso que todavía le debía mucho al club.
Quiso vender su salida como un salto natural, casi como si Cruz Azul ya le hubiera quedado chico. Y no. La realidad es que no salió como un grande que iba por un reto superior; salió como alguien que no supo respetar la palabra, ni al grupo, ni a la institución que lo sostuvo cuando apenas estaba armando su nombre.
Y el futbol, que tarde o temprano acomoda a todos, ya le cobró. Afuera no construyó nada, no consolidó nada y terminó demostrando que tal vez el verdadero valor de su carrera estaba mucho más en el contexto que lo rodeaba que en esa supuesta grandeza individual que algunos le quisieron colgar.
Lo mejor de todo es la ironía: por querer correr antes de aprender a sostener un proyecto, terminó retratado. Cambió estabilidad por ego, proceso por prisa y credibilidad por humo.
Hoy queda claro que en Cruz Azul tenía una mesa servida para trascender, pero por soberbia y falta de ética prefirió patearla.
Aprendí a jugar a tenis mientras caían bombas.
Tenía seis años y vivía en Belgrado. Afuera, los aviones de la OTAN cruzaban el cielo. Mi madre nos bajaba al sótano cuando sonaban las sirenas. Olía a humedad y a miedo. Pero entre alarma y alarma, yo salía.
Había una piscina vacía, abandonada, cerca de casa. Sin agua. Solo hormigón agrietado y un eco perfecto.
Agarraba mi raqueta y golpeaba pelotas contra esa pared, una y otra vez, mientras el mundo que me rodeaba se desmoronaba.
Nadie me enseñó. No había academia. No había entrenador con metodología ni planificación anual. Solo había ese sonido: toc, toc, toc, que era lo único sobre lo que yo tenía control absoluto.
Mi familia no tenía dinero para mandarme a entrenar en el extranjero como los niños que después serían mis rivales. Mis padres convirtieron su restaurante en un hogar para que yo pudiera seguir jugando. Lo apostaron todo. Todo.
Hubo noches en las que escuché a mi padre hablar en voz baja, preocupado, pensando que yo dormía.
No dormía. Escuché todo.
Y decidí que su sacrificio no podía terminar en nada.
Hoy tengo más Grand Slams que cualquier ser humano en la historia de este deporte.
Pero cuando alguien me pregunta de dónde saco la mentalidad para no rendirme nunca en una final, no pienso en tácticas ni en psicología deportiva.
Pienso en esa piscina vacía. Pienso en el olor a sótano.
Pienso en el sonido de los aviones.
Las mejores fortalezas mentales no se construyen en academias de élite, se construyen en los lugares donde no te quedó otra opción que seguir golpeando la pared.
Novak Djokovic 🇷🇸
¡Buenos días México!
¡Buenos días Campeón del Mundo Osmar Olvera!
El mexicano derrotó a los chinos y a todo el mundo, para coronarse campeón del planeta en trampolín 3 mts!
"La lección más difícil que he tenido que aprender como adulto es la necesidad implacable de seguir adelante, sin importar cuán destrozado me sienta por dentro."
Ernest Hemingway
EL CUERPO TE HABLA
9 señales de que tu estilo de vida te está M4TANDO lento
- Tu energía no miente.
- Tus ojos no mienten.
- Tus erecci0nes no mienten.
Aquí el lenguaje que tu cuerpo te lanza todos los días:
Si cierras una fosa nasal mientras respiras, modificas el estado de tu cerebro y sistema nervioso.
Hace miles de años, los maestros de yoga descubrieron esto y desarrollaron las prácticas de pranayama.
Aquí hay tres técnicas sencillas de pranayama que puedes hacer en cualquier lugar:
"Hay almas que tienen
azules luceros,
mañanas marchitas
entre hojas del tiempo,
y castos rincones
que guardan un viejo
rumor de nostalgias
y sueños.
Hay almas a las que uno tiene
ganas de asomarse,
como a una ventana
llena de sol".
Federico García Lorca