Recibir halagos por tu apariencia física está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, es muy diferente.
por favor, sé amable. No seas la razón por la que alguien se salta una comida, odia despertarse o se siente excluido. Tus palabras y acciones permanecen con las personas para siempre.