Sencillo, claro, sincero y con personalidad. Fútbol, R.Madrid C.F. y el deporte son mis pasiones. Los pequeños momentos son los que hacen grande la vida.
@partidazocope Baena es un farsante, un mentiroso y un cuentistaz amparado en el más ridículo victimismo. Y vosotros unos miserables por darle pábulo... A otro perro con ese hueso, sinvergüenzas
Hay gente diciendo que si Vinicius no renueva, hay que ponerlo en la grada. Anda, al 2º máximo goleador de 2026.
Pero sigo preguntando, ¿donde andan hoy los mismos que en 2025 no paraban de hablar de los goles de Vinicius? ¿Por qué andan tan callados en 2026?
Un saludo a los madridistas que no quieren a Vinicius en el Real Madrid.
Un saludo a los que decían que Vinicius no aparecía con Brasil.
Un saludo a Xabi Alonso.
El gol que le acaban de anular a Vinícius Júnior es ridículo. Es el jugador de Escocía el que le golpea a él.
Absurdo. A otros futbolistas no le hubiesen anulado este gol. Un disparate.
Un chico de Brasil, con apenas 18 años recién cumplidos, aterrizó en Madrid cuando el club atravesaba una de las etapas más oscuras de su historia reciente. Muchos dudaban. Él no. Con descaro y talento, consiguió que todo un Santiago Bernabéu terminara rendido a sus pies
No fue un camino perfecto. Falló. Se equivocó. Fue criticado. Porque es humano. Pero mientras otros señalaban sus errores, el respondía entrenando, levantándose una y otra vez, decidido a convertir cada caída en un escalón hacia la grandeza
Entonces llegó la 21/22. La explosión definitiva. La consagración. Dejó de ser una promesa para convertirse en un protagonista de las noches eternas del Real Madrid, escribiendo su nombre con letras de oro en la historia del club y consolidándose como uno de los mejores del mundo
Los años siguientes solo hicieron crecer su legado. Entre ovaciones y silbidos, entre el odio de quienes nunca soportaron verlo brillar y el amor incondicional de una afición que aprendió a sentir cada carrera, cada regate y cada gol como propios, aquel niño de Sao Gonçalo demostró que vestir esa camiseta era mucho más que un privilegio: era una forma de vida.
Para mí, fue el único futbolista capaz de devolverme esa sensación que solo había conocido con Cristiano. El único capaz de hacerme vivir el madridismo con esa intensidad salvaje, de hacerme creer que cualquier noche podía convertirse en historia.
Y si de verdad este fue el último baile de Vini con el Real Madrid… entonces no fue una despedida
Fue una obra de arte
Fue un baile que el madridismo REAL jamás va a olvidar