Trump está intentando influir en las elecciones de 2026 en Colombia, y la derecha lo aplaude aunque eso signifique entregar la soberanía. No es nuevo: ya intervino en Honduras para imponer gobiernos afines. Usa la “guerra contra las drogas” como excusa para controlar la región. Y más grave que Trump son los políticos colombianos dispuestos a servirle antes que defender al país.