Dos cosas.
1. Si Aldama se hubiera comido 15 años de prisión nadie o muy pocos se hubieran sorprendido o usarían el termino desproporcionalidad ante la sentencia a Abalos (nadie ha hablado de la de Koldo).
El tema viene cuando a la mano ejecutora le libras de la cárcel por delatar. Entonces claramente hay una desproporcionalidad en la sentencia.
2. Las penas por corrupción en España, más que penales, deben de ser económicas. Es decir, que pise años de cárcel está bien pero el grueso de la condena debe de ser:
1. Que devuelva lo robado.
2. Que se le imponga una multa de 3 veces el dinero robado.
3. Que nunca más pueda recibir ayudas públicas, ni subvenciones.
4. Añado y faltaría más, la obviedad de que no se puede presentar a ningún cargo público nunca.
A Aldama le tenía que haber caído años de cárcel más luego una multa de más de 30 millones de euros. Y es que no solo no le ha caído cárcel sino que el dinero robado el Tribunal supremo le ha dicho que se lo puede quedar.
Pues obviamente no solo hay una desproporcionalidad en la sentencia obvia, tangible y clara, sino que el Tribunal Supremo ha creado jurisprudencia de que si robas pero luego cantas te quedas con lo robado.
Una persona con solo un permiso de residencia no puede votar en las elecciones generales. Pero da igual, porque se dirigen a idiotas y saben perfectamente que se dirigen a idiotas
Por cierto ya no se cortan ni un pelo para hablar directamente y con toda claridad de la teoría nazi del gran reemplazo, otra milonga solo apta pars idiotas redomados
A joderse, escoria. Hoy las medios millón de persojas y sus familias celebran. Vuestro odio solo les hace que la alegría sea todavía mayor a verse endulzada al ver rabiar y patalear al fascismo y sus caudillos nazis que viven del cuento gracias de engañar y engañar sin parar a los idiotas a los que les hablan cada día
Hablan de la “mala imagen” que dará esto. Pues qué queréis que os diga: esta imagen va a dar la vuelta al mundo diciendo que Madrid y España han roto el silencio de forma pacífica y masiva por el peor genocidio de nuestro siglo. Yo siento orgullo por el ejemplo internacional.
De verdad que me cuesta concebir que personas adultas, sin afectación cognitiva severa, que llevan décadas currando y a las que jamás han subido el sueldo, crean genuinamente que si la empresa no pagara nuestras cotizaciones, ese dinero iba a ir a nuestro bolsillo.
Dejad algo sin gentrificar, por favor; no todo puede ser una experiencia, necesitamos también acciones cotidianas y banales que no tengan un sobrecoste extractivo solo por su cutre barnizado estético.