Me encanta que no tengo una imagen falsa que mantener. Lo que ves es lo que hay. Algunos días soy increíble, otros días soy un desastre, pero todos los días soy yo.
En realidad los sentidos eran siete: vista, gusto, tacto, oído, olfato, sentido del humor y sentido común, pero los dos últimos los quitaron porque no todo el mundo los tiene.
Una sociedad acostumbrada a convivir con problemas imaginarios pierde progresivamente el instinto y la capacidad para identificar a tiempo los problemas reales. Otra de las enseñanzas que nos dejará el virus.
A ver, ¿puede ser que no tengáis ni puta idea de Derecho y vayáis por ahí aplaudiendo y criticando decisiones judiciales basándoos únicamente en vuestras arbitrarias filias ideológicas?