No dejes que un mal momento te haga creer que es una mala vida. Hay días pesados, situaciones difíciles y etapas que cuestan, pero nada de eso define todo lo que eres ni todo lo que viene. Respira, sigue, esto también pasa.
No te fuiste. Estás en cada rayito de sol que me pega en la cara cuando el sol se va escondiendo, de esos que se disfrutan. En cada vientito suave, de esos que son una bocanada de aire fresco. Estás en cada flor con aroma dulce. En cada día. Jamás te fuiste, ni te vas a ir.