Este perro prevé que su dueña, que padece síndrome de taquicardia postural, está a punto de desmayarse, le ayuda sentándola y llevándole agua y medicamentos.
Kafka en sus cartas a Milena:
«Estoy cansado, no puedo pensar en nada y solo quiero poner mi rostro en tu regazo, sentir tu mano en mi cabeza y permanecer así por toda la eternidad.»