Hoy vinieron casi 48 mil personas al BBVA para el Rayados-Santos de la Jornada 1. A ver a un equipo que hace 2 meses no pasó a la liguilla y con la resaca del mundial en Monterrey.
Nunca vuelvan a decir que la afición e Rayados abandona. Es un mito.
Nunca gritaría tanto un gol de México, un gol de Mexico nunca me hizo llorar, un partido de Mexico nunca me hizo creer que estaba alucinando despues de que termino un partido.
Te amo @Rayados.
Desde el día 1 llegaste comprometido con el equipo y el proyecto, lideraste este barco y te quedaste muy cerca de la gloria eterna.
Nunca me harán hablar mal de ti, gracias por intentarlo hasta el último día, quizás en otra vida si se nos dio…
Gracias. @SergioCanales
Calidad, dedicación , compromiso y ganas de trascender son las palabras con las que describiré a Sergio.
Tal vez no dejaste escrito tu nombre con letras de oro, pero si lo dejaste en miles de aficionados que disfrutaron de ti.
Gracias eternas, nunca te olvidaré, Mi diez.
Djokovic hace una comparación de los tres miembros del Big 3.
🗣️ “Federer: Era el más talentoso y hermoso de ver”
🗣️ “Nadal: Todo lo contrario de Federer. Dominaba físicamente”
🗣️ “Yo: En un punto intermedio, pero con un estilo más físico”
https://t.co/BolhwkB3Wm
Decir adiós nunca es fácil. Termina una etapa que arrancó llena de ilusión en febrero y que me ha permitido descubrir, un país, una ciudad, un fútbol... y que me deja muchas experiencias nuevas y, sobre todo, muchos amigos.
Por siempre me sentiré orgulloso de haber llevado el brazalete de capitán de Rayados, de haber liderado al equipo en el primer Mundial de Clubes en su nuevo formato, de haber batallado en el Clausura, en el Apertura, en la Leagues Cup, en la Concacaf Champions Cup... y de haber defendido con coraje el Gigante de Acero a vuestro lado en todos los partidos que hemos jugado en casa.
Lo he dejado todo en la cancha y fuera de ella para poder dar mi mejor rendimiento. 34 partidos, más de 3.000 minutos, 8 goles y tantas emociones que no se pueden describir en cifras.
Al club, a mis queridos compañeros, a los cuerpos técnicos, a los empleados, a todos, gracias. Y, sobre todo, gracias a vosotros, aficionados, que me habéis hecho llegar vuestro calor y vuestro cariño desde el primer momento que pisé la ciudad. Siempre recordaré con nostalgia esta etapa de mi carrera y siempre diré con orgullo "¡Arriba el Monterrey!".
It's never easy to say goodbye. A stage of my career that began with so much excitement in February has come to an end. It has allowed me to discover a new country, a new city, a new style of football and has left me with so many new experiences and, more importantly, new friends.
I will always feel proud to have worn the Rayados' captain's armband, of having led the team in the first Club World Cup in the new format, of having fought in the Clausura, in the Apertura, in the Leagues Cup and in the Concacaf Champions Cup. Of having defended the Gigante de Acero by your side in every match we've played at home.
I have left everything on the pitch and off it to be able to give my very best. 34 games, over 3,000 minutes, 8 goals and so many emotions that can't be described in figures.
To the club, my dear teammates, the coaching teams, the staff, to everyone, thank you. And above all to you, the fans, who have made me feel your warmth and your support from the first time I stepped on the field. I'll always look back fondly on this stage of my career and I'll always be proud to say ¡Arriba el Monterrey!
Decir adiós nunca es fácil. Termina una etapa que arrancó llena de ilusión en febrero y que me ha permitido descubrir, un país, una ciudad, un fútbol... y que me deja muchas experiencias nuevas y, sobre todo, muchos amigos.
Por siempre me sentiré orgulloso de haber llevado el brazalete de capitán de Rayados, de haber liderado al equipo en el primer Mundial de Clubes en su nuevo formato, de haber batallado en el Clausura, en el Apertura, en la Leagues Cup, en la Concacaf Champions Cup... y de haber defendido con coraje el Gigante de Acero a vuestro lado en todos los partidos que hemos jugado en casa.
Lo he dejado todo en la cancha y fuera de ella para poder dar mi mejor rendimiento. 34 partidos, más de 3.000 minutos, 8 goles y tantas emociones que no se pueden describir en cifras.
Al club, a mis queridos compañeros, a los cuerpos técnicos, a los empleados, a todos, gracias. Y, sobre todo, gracias a vosotros, aficionados, que me habéis hecho llegar vuestro calor y vuestro cariño desde el primer momento que pisé la ciudad. Siempre recordaré con nostalgia esta etapa de mi carrera y siempre diré con orgullo "¡Arriba el Monterrey!".
It's never easy to say goodbye. A stage of my career that began with so much excitement in February has come to an end. It has allowed me to discover a new country, a new city, a new style of football and has left me with so many new experiences and, more importantly, new friends.
I will always feel proud to have worn the Rayados' captain's armband, of having led the team in the first Club World Cup in the new format, of having fought in the Clausura, in the Apertura, in the Leagues Cup and in the Concacaf Champions Cup. Of having defended the Gigante de Acero by your side in every match we've played at home.
I have left everything on the pitch and off it to be able to give my very best. 34 games, over 3,000 minutes, 8 goals and so many emotions that can't be described in figures.
To the club, my dear teammates, the coaching teams, the staff, to everyone, thank you. And above all to you, the fans, who have made me feel your warmth and your support from the first time I stepped on the field. I'll always look back fondly on this stage of my career and I'll always be proud to say ¡Arriba el Monterrey!