Uno de los orígenes de la epidemia de opiáceos en Estados Unidos estuvo en que la gente tenía que ir a trabajar con dolores y lesiones porque no podía quedarse de baja y la única manera era ponerse hasta arriba de analgésicos.
Lo flipamos mucho con los therians que se identifican con animales, y poco con los jóvenes que no pueden aspirar a una vivienda que se identifican con la ultraderecha.