Cubarsí-Laporte es la mejor pareja de centrales de lo que llevamos de Mundial. Eso no es suficiente para levantar el título, pero sin una gran pareja de zagueros no recuerdo a nadie que haya sido campeón del mundo.
Rodri es un Balón de Oro y lleva dos partidos seguidos jugando con una jerarquía que no hemos visto en ningún otro centrocampista en este Mundial. Lo hace sencillo, pero es dificilísimo. Organiza el juego, toma buenas decisiones y tiene una presencia imponente. Capitán general.
Rodri es el futbolista de la Copa del Mundo que ha dado más pases que han superado líneas del rival. En su crecimiento están muchas de las posibilidades en las que España puede embotellar a los rivales y conseguir cosas en este Mundial. Una bestia, un Balón de Oro.
Como he comentado en el directo de Pizarritas, hay que disfrutar del proceso y de estos días de nerviosismo, previas e ilusión. Es la segunda vez que pisamos unas semifinales del Mundial, por más que en grandes torneos llevamos ya ¡6! solo en el Siglo XXI. Hay que disfrutarlo.
La Batalla de Bailén (1808) fue la primera derrota en tierra del ejército de Napoleón. Un contingente francés de 20 000 hombres sucumbió ante las fuerzas españolas, más numerosas debido a que la población civil se alistó en masa impulsada por el sentimiento antifrancés.
“Otra vez Mikel, otra vez Merino”. Minuto 88 de un partido que empezó como unos cuartos de final y acabó en guiño a la historia y billete a nuestra segunda semifinal de un Mundial. La primera fue hace dieciséis años, con otro balón, otra generación y otra forma de sentir el fútbol.
El gol lo firma un navarro que entra al campo sabiendo exactamente para qué le han hecho entrar: para repetir el milagro de Portugal, para volver a estar en el sitio exacto cuando el rechace de un portero belga le deja el balón servido, como si el destino llevara toda la noche ensayando esa jugada. Créditos a Pau Cubarsí porque creyó más que nadie.
El gol en el minuto 91 contra Portugal y su gol de hoy contra Bélgica no son dos golpes de suerte separados por una eliminatoria, son la misma historia contada dos veces porque España necesitaba escucharla dos veces para creérsela. La estrella de hoy no fue un rapto de inspiración a la desesperada: fueron noventa minutos de una selección que sabe exactamente qué hacer con y sin balón. Un equipo maduro y competitivo.
España dominó, cedió el empate, y en vez de precipitarse, esperó. Volvió a su idea. Movió el balón de lado a lado hasta encontrar la grieta, y cuando la grieta apareció, no dudó: Cubarsí no regateó, chutó con la portería llena de piernas belgas, porque sabía que ese disparo, aunque lo parara el portero, iba a dejar algo suelto. Y ahí estaba Merino, no por casualidad, sino porque De la Fuente lo había metido dos minutos antes con un plan preciso: cuerpo fresco, cabeza fría, instrucciones concretas. Eso no es azar. Eso es un entrenador leyendo el partido mejor que el rival. La suerte se busca.
España ganó porque nunca dejó de tomar la decisión correcta en el momento preciso: cuándo acelerar, cuándo enfriar el partido, a quién meter y cuándo meterlo. Ese gol de Fabián Ruiz en el 30 no fue un regalo de Courtois, fue una presión bien ejecutada que obligó al error. Ese gol de Merino en el 88 no fue un rebote con suerte, fue la consecuencia de un banquillo que sabe exactamente qué patrón necesita el partido en cada minuto. España tiene estrella. El martes espera Francia en Dallas y son ellos los que tiemblan.
✍️ @Borja_Pardo
Mayores rachas de partidos de 🇪🇸@SEFutbol sin perder
3⃣6⃣ mar 2024 - jul 2026 (racha activa)
3⃣5⃣ feb 2007 - jun 2009
3⃣1⃣ sep 1994 - nov 1997
2⃣7⃣ sep 2016 - oct 2018
2⃣6⃣ nov 2011 - jun 2013