nunca anhelé la paz como lo hago ahora. No quiero despertar molesta, enojada, amargada, sin energía o pensamientos negativos. Solo quiero ser feliz y estar en paz con todo.
Si me ven alejada de todo, sin que nadie sepa de mi vida, sin decirle a nadie a cerca de mis planes, sin que nadie sepa que estoy haciendo o en donde estoy, déjenme, es exactamente ahí donde quiero estar.
Recibir halagos por tu apariencia física está bien. Pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.
La vida se pone bonita cuando tú decides verla así. Ponle amor a lo que haces, vuélvete tu prioridad, cree ciegamente en tu potencial, agradece todo incluso lo que todavía no entiendes. La vida cambia cuando uno lo hace.
Llamar “hijos de papi/mami” a personas que tienen padres económicamente responsables y exitosos, no es un insulto, es una expresión máxima de envidia y fúnenme si quieren