¿Algo se quebró entre esta Selección y el Pueblo?
Sí, pareciera que sí. La sensación es que algo profundo se rompió. Muchos colombianos hoy quieren su pronta eliminación en el Mundial.
Pareciera que el idilio ciego se terminó, y no por culpa del balón, sino por el descarado manoseo de una clase política que descubrió en el fútbol su mejor tarima de propaganda. Muchos hinchas hoy prefieren la eliminación a validar el show político con la camiseta de Colombia.
La culpa de esta ruptura la tienen los políticos que se han encargado de polarizar y arrastrar a los jugadores a la miseria de sus propias disputas.
Esas miradas de odio y absoluto rechazo que irradiaban futbolistas como Luis Díaz o James Rodríguez mientras Gustavo Petro les hablaba. Por eso el presidente les dijo que “dejaran tanta soberbia”.
La extrema derecha arrastró al fútbol a sus feudos; como cuando Yerry Mina y otros jugadores terminaron metidos en El Ubérrimo, prestándose para ser burlados en una demostración ecuestre.
La clase política se ha dedicado a parcelar la Selección, convirtiendo a los futbolistas en trofeos de guerra. Los dividieron frente al país y transformaron la camiseta en un uniforme de partido político.
El resultado de esa manipulación es la náusea colectiva. Desear el fracaso prematuro es una forma que encontró el pueblo para quitarle el micrófono a los oportunistas del poder.
Que eliminen a Colombia en primera ronda no es ninguna tragedia. Es lo normal. Pero que gane Espriella si sería la debacle.
A fin de cuentas, la política logró su cometido más miserable: romper el único refugio donde los colombianos no nos odiábamos. O por lo menos, no nos odiábamos tanto.
#Bandalos
Biblia NVI. Deuteronomio 31:6
[6]Sean fuertes y valientes. No teman ni se asusten ante esas naciones, pues el Señor su Dios siempre los acompañará; nunca los dejará ni los abandonará.»
Biblia NVI. Josué 1:9
[9]Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.»
Biblia NVI. Santiago 1:5
[5]Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.
Biblia NVI. Salmos 99:2-3
[2]Grande es el Señor en Sión,
¡excelso sobre todos los pueblos!
[3]Sea alabado su nombre grandioso e imponente:
¡él es santo!
Biblia NVI. Deuteronomio 32:4
[4]Él es la Roca, sus obras son perfectas,
y todos sus caminos son justos.
Dios es fiel; no practica la injusticia.
Él es recto y justo.
¡Es hora de despertar! Colombia
No basta con recibir los beneficios.
No basta con reconocer en privado que nuestra vida mejoró. Ha llegado la hora de defender con nuestro voto los derechos y avances que millones de colombianos han conquistado.
¿ Dónde están los más de 3 millones de adultos mayores que hoy reciben un bono de 230.000 pesos y que durante años fueron ignorados por quienes gobernaron el país ?
¿ Dónde están las familias de los 181.000 soldados regulares que por primera vez vieron reconocido su servicio con una remuneración digna ?
¿ Dónde están los 542.000 aprendices del Sena que dejaron de ser mano de obra barata para convertirse en trabajadores con derechos y garantías ?
¿ Dónde están los 8.000 estudiantes de último año de medicina que hoy reciben un salario mínimo por su trabajo y dedicación al servicio de la salud ?
¿ Dónde están los 2.600.000 trabajadores que han visto mejorar sus ingresos y recuperar parte de la dignidad que les fue negada por décadas ?
No podemos seguir actuando como si estos logros hubieran caído del cielo. Detrás de cada avance hubo una decisión política, una lucha y una voluntad de cambiar las cosas.
Quienes siempre se opusieron a estas medidas ya han anunciado que quieren desmontarlas, reducirlas o eliminarlas. No lo esconden. Lo dicen abiertamente. Y si quienes se han beneficiado permanecen indiferentes, otros decidirán por ellos.
La apatía también vota. La indiferencia también tiene consecuencias.
Cada adulto mayor beneficiado, cada familia de un soldado, cada aprendiz del Sena, cada estudiante de medicina, cada trabajador que ha visto mejorar sus condiciones laborales tiene una responsabilidad histórica: defender democráticamente lo que se ha conquistado.
Es el momento de hacerse sentir. Es el momento de participar. Es el momento de llenar las urnas con esperanza y no con resignación.
Los derechos no se heredan. Los derechos se defienden.
Y la mejor manera de defenderlos en democracia es con el voto.
Biblia NVI. 1 Juan 3:23
[23]Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto.
Biblia NVI. 1 Juan 3:19-20
[19]En esto sabremos que somos de la verdad, y nos sentiremos seguros delante de él:
[20]que aunque nuestro corazón nos condene, Dios es más grande que nuestro corazón y lo sabe todo.
Biblia NVI. Mateo 6:7
[7]Y al orar, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras.