A mí me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas de su casa y me invitó a sentarme con su familia. Tener diferencias es una cosa, ser traidor y malagradecido es otra.
En la vida es más importante saber lo que no quieres que lo que quieres. Los deseos cambian, se adaptan, se reinventan. Pero lo que no quieres… eso es tu brújula. Cuando lo tienes claro, el camino es más fácil.
Lo que quieres ya aparecerá; lo que no quieres es lo que te salva.
Tiro un facto y me voy.
Las personas respetuosas y bien formadas nunca generan problemas. Los conflictos suelen venir de quienes buscan atención a través de actitudes vulgares o frustradas.